19.6.18

Juqueaos...

A 9 días para mis #50 estoy bastante cansada y con demasiado trabajo, lo que me recordó que a veces luchar por otros seres humanos es más que exponer ideas y que a veces el trabajo duro se hace en solitario porque la gente que tiene manos, tiempo y recursos se juquean con cosas vacías y le dan prioridad a ellas...

Hoy no tengo muchas ganas de escribir. Acá les dejo este vídeo y música que son puro sarcasmo frente a un mundo patriarcal y capitalista que no se conmueve con el llanto de los niños y niñas ni con las muertes solitarias de los viejos. Menos aún con la angustia de las mujeres y hombres sujetos a la violencia de la pobreza.

#ReflexionesDeLos50

https://www.youtube.com/watch?v=pdz5kCaCRFM


18.6.18

Una bala en la cabeza

10 días para mis #50 años

Así anda mucha gente. Con una bala en la cabeza. Y la agradecen. Y no se plantean devolverla. Y se la heredan a sus hijas e hijos. Y mientras…

Derogan la #Ley80.
Legislan para quitar otros derechos laborales.
Ponen en jaque las pensiones.
Cierran escuelas.
Venden nuestras tierras.
Despilfarran el dinero que hemos pagado en contribuciones.
Y luego nos niegan servicios.
Los políticos dicen mentiras con total impunidad.
Los diarios nacionales las repiten e invisibilizan nuestras respuestas a sus mentiras.
Nos lanzan gases lacrimógenos en las protestas.
Nos quitan el derecho de contar y llorar nuestros muertos.
Nos amenazan con un Código Civil en tiempos de fundamentalismos.
Nos carpetean o nos difaman.
Se cuelan entre nosotras y nosotros los odios que nos incapacitan para luchar como país.

Nos roban.
Nos degradan.
Nos quitan dignidad.

Cada acto es una bala en nuestra cabeza que nos deja en estado vegetal.

Y sí,
hacemos las filas que nos ordenan hacer,
radicamos planillas,
nos comportamos,
pedimos perdón por los exabruptos…

y luego nos vamos al celular, la cerveza, la tienda… tres balas extras para la cabeza.

Ser pacifista no es ser masoquista.
Tener balance no es tener miedo al trabajo que requieren las luchas y dar la espalda para que otros hagan.

En un solo corazón pueden convivir el amor, el odio, la ira, la paz, la empatía y el deseo de venganza.

Las primeras balas que nos meten en la cabeza no tenemos tiempo de elegirlas. Pero cuando empezamos a abrir los ojos, podemos detenerlas. En ese momento yo digo: Cada cual elige sus balas.


#ReflexionesDeLos50


17.6.18

Aserejé

11 días para mis #50 años. Hoy es día de Aserejé. Día de cantar esgalillá y desafiná y que no importe. A pesar de las agendas y las preocupaciones. Sin ni siquiera buscarle sentido a la letra ( ¡no quiero!). La vida sin arte es muy pesada.

A principio de los dos mil, esa canción se convirtió en un hit y en casa a Isadora le encantaba. Así que teníamos el CD que sonaba de camino a la escuela en las mañanas y de regreso de donde fuera que regresáramos en las tardes. Todavía cuando la oigo me transporto a ese momento que fue de cambios y crecimiento para Isa, Jaime, Cheba y yo. Y cantábamos.

La canción es parte de mi playlist preferido en Spotify y creo que la pondré para bailar el día de mi cumple. Extraños recuerdos tenemos las madres a veces.

#ReflexionesDeLos50

https://youtu.be/5llcBScGuAE


16.6.18

Sweet dreams

12 días para mis #50 años.  Si no soñara, no estuviera viva. Los sueños dulces de verdad son los que dan vida porque dan esperanza y derrotan la apatía.

Y a mí me gusta soñar, crear sueños, compartir sueños y ver otra gente soñar.

Es sábado y estoy agotada pero no tanto como se esperaría de una semana intensa y apasionada con la vida. Deben ser los sueños compartidos en Matria, Miraflores, mi familia, mi amor y el círculo cada vez más grande de gente que es capaz de dejar atrás el cinismo.

Lo que digo no tiene que pegar con el vídeo. Pero confieso que me fascina Annie Lennox y que esta canción es de las que canto esgalillá cuando nadie me oye.

Disfruten y canten. Es sábado.

#ReflexionesDeLos50 





14.6.18

Let’s Dance



14 días para los #50

Me encantan los zapatos rojos aunque en general, detesto comprar zapatos. No los rojos de tacón. Me gustan más los zapatos rojos que son raros. Y cuando me animo a comprar unos, los combino con todo. No tengo muchos zapatos y no siempre tengo zapatos rojos. El mundo no está como para esos caprichos. Pero les cuento que para mí los zapatos rojos son más que zapatos. Son una puerta extraña. Una invitación a divagar por los vericuetos de las posibilidades.
Soy de las imágenes. Las letras y las formas son mi forma favorita de apreciar y recibir el mundo. En los 80’s en plena adolescencia, quedé maravillada con la mezcla de música, letras e imágenes en los vídeos musicales que veía en los programas locales que nos conectaban con artistas como David Bowie.
Let’s Dance no sólo me cautivó con su sonido, sino con su historia paralela en el vídeo. Ese choque entre dos mundos y el salvajismo de una civilización que esclaviza. Y luego, conecté con Dorothy y el Mago de Oz. Las zapatillas para volver al hogar. Y desde ahí, otros puentes a otras imágenes e historias. El cuento de las zapatillas rojas y los pies que no dejan de danzar… y en la adultez, leer a Clarissa Pinkola re-contando el cuento, abriendo nuevas interpretaciones o tal vez dando sentido a lo que la intuición me decía.
A 14 días de mis 50 años es inevitable viajar de nuevo en esas imágenes y hacer la suma y la resta de los sueños y las realidades. Creo que debí bailar más por la vida y que tal vez el baile, como reencuentro con el cuerpo-ser-naturaleza interna, es más que moverse, es sentirse y es crear desde una misma. Para mí la pasión creativa se puede manifestar en un dibujo o pintura (quise ser pintora), en una obra literaria (quise ser escritora), en una pieza musical (quise ser música), en un baile (quise ser bailarina cuando era muy pequeña). En el camino me di cuenta de que también la creatividad se manifiesta y se nutre en los actos que persiguen construir un mundo mejor.
Pero volviendo a las zapatillas rojas como vehículo para regresar al hogar… sí tengo un hogar al cual quiero regresar. Y no es un hogar físico. Es interno. Y es de creación pura. De alegría. También de plenitud. Los 50s ya no son los de antes. Puerto Rico tampoco es el de antes. Habrá que buscar una zapatillas rojas poderosas para mí y
para unas cuantas más.



13.6.18


A 15 días de mi cumpleaños reflexiono sobre la violencia que nos acompaña en distintos momentos de nuestras vidas. Creo que pocas personas pueden decir que nunca se han sentido violentadas, perseguidas o asediadas de alguna manera. A veces nuestros cazadores/agresores son personas extrañas. Gente con la cual nos cruzamos por azar y que marcan nuestras vidas permanentemente. Otras veces, nos asedian y persiguen personas que amamos o en las que depositamos nuestra energía solidaria y de amistad en algún momento. Esas son, quizás, las más dolorosas porque le hemos abierto el corazón y nos hemos hecho vulnerables ante ellas.

Pero de violencia y resistencia sabemos las mujeres, las personas LGBTTIQ y en general, toda persona que carga consigo alguna de las características que les identifica con grupos marginados. En un mundo donde hay hambre de poder y donde a diario salen de cacería depredadores y depredadoras que necesitan agredir para vivir, siempre puede surgir la persona que deja de correr y hace frente, planta los pies en tierra y dice basta. Y una vez se hace eso, algo cambia en nuestro interior y nos hacemos más fuertes.

Hoy celebro esos momentos en los que he sido testigo de los “basta” de otras personas y he aprendido de ellas. También celebro mis “basta”, mis momentos de hacer frente y hasta mis momentos de saber mirar la cacería y sonreír porque me reconozco con la fuerza y sabiduría para no dejarme provocar.

Algo se aprende en 50 años de brujería.

#ReflexionesDeLos50

Así que faltan 15 días para mi cumple #50 y hoy les comparto She Wolf de David Guetta. No dejen de verlo. Me encanta la canción pero más aun el vídeo.




21.3.18

5 formas de decir BASTA al desmantelamiento sistemático de nuestro Puerto Rico


Como ustedes, estoy agotada y tentada por la desesperanza. Pero sigo apostando al amor, la solidaridad y la esperanza. Por eso les comparto este breve escrito.

Acá va.

1) Comprométete con MARCHAR pero también con TRABAJAR consistentemente en iniciativas de investigación, gestión comunitaria, cabildeo y educación política.

Sabemos que estamos bregando con un gobierno que está en una actitud cerrada al diálogo y abierta a la represión. Aún así, históricamente, las actividades de protesta siguen siendo una herramienta poderosa para visibilizar la indignación del pueblo y la magnitud de las injusticias. Si estás indignada: ¡MARCHA! Asiste a las convocatorias como la de este sábado, 24 de marzo a las 12pm. No cometas el error de quedarte en tu casa para ver si sale algo en las noticias o redes sociales. Pon tu cuerpo y tus ideas en el lugar donde se deben juntar las solidaridades y el amor al país.

Recuerda, sin embargo, que para que las marchas tengan éxito, necesitan un trabajo "antes" y "después". Ese trabajo incluye organización comunitaria, educación y divulgación de información, investigación profunda sobre datos económicos, estadísticas, contratos que otorga el gobierno, etc. Necesitamos manos en ese trabajo de 365 días. ¿Has pensado cuántas de tus horas de Netflix, chinchorreo, televisión o Facebook nos puedes donar? Piénsalo. ¿Dónde tu tiempo valdrá más?

Para que todo lo anterior encaje, debemos pensar políticamente y empezar por entender que la política nos compete a todas y todos. Edúcate. Abre tu mente. La política partidista tradicional se fortalece cada vez que una ciudadana dice: “Yo no hablo o yo no me meto en política”. No hablar, pensar y actuar políticamente nos hace vulnerables a la violencia del Estado.

2) Mira a tu alrededor y elige un grupo con el cual actuar

Lo que alguna gente ve como debilidad, es una fortaleza. Mientras más grupos se organicen para trabajar distintos temas, más capacidad de acción tenemos como país. Esto no se trata de competir ni de anular otros esfuerzos. Así que piensa en colectivo pero también en solidaridad. Abre tu mente y pon tu energía en algún grupo que apele a las cosas que amas, que conoces y que te convocan. Luego, piensa en cómo podemos integrarnos en redes de trabajo con acciones concretas.

3) Habla menos y haz más

En nuestro país hay mucho por hacer. Y a veces no parece glamoroso ni digno de irse viral en redes sociales… pero ya estamos en ese momento en que hay que aceptar que los grupos que sólo hablan, que la gente que solo twitea o pone estados en Facebook NO SON LA RESPUESTA.

Sí, ya sé. Muchas personas están viviendo pobreza de tiempo y de recursos. Eso nos limita. Pero hay otras que sí, que tienen forma de actuar y que hoy, por amor al prójimo, tendrán que hacerlo por sí mismas y por las demás. Si eres de las personas que pueden movilizarse y dar tiempo y trabajo para rescatar el país, da el paso al frente. Mete mano. ¡Ah! Y cerciórate de que tu trabajo tenga efectos concretos aunque sean pequeños. Ver resultados es la mejor motivación para seguir luchando.

4) No idealices líderes y tampoco trivialices los issues

Queremos caudillos en tiempos que son para el trabajo colectivo. Y a veces en nuestro afán de encontrar un caudillo que nos guíe, nos paralizamos. Pues no. No estamos para caudillos y mucho menos para idealizar líderes. A este país no lo salvará una sola persona, sino todas las personas. ¿Que hace falta gente que coordine, que estructure, que dé forma a las cosas? Claro. Pero hay que tener la conciencia de que las y los líderes que asumen esas tareas son personas que sirven al prójimo y cargan encima lo personal (bueno y malo) que les trae la vida y las responsabilidades que asumen por los grupos para los que trabajan. También se equivocan, se enferman, se cansan. Si les idealizas, luego puedes ser injusta con ellas y ellos cuando muestren su lado humano real. Si les idealizas, dejas de hacer tu parte y les sobrecargas de trabajo. Si les idealizas, el proyecto común fracasará. Una cosa es respetar y apoyar, otra es idealizar.

Tampoco trivialices los issues que nos afectan. Para empezar, todo está entrelazado: educación, economía, ambiente, salud, familias. Y en todo están presentes las intersecciones de raza, género, clase, orientación sexual, estatus migratorio, edad… No hay forma de manejar la situación al país si no miramos todo esto. Mira con sospecha las propuestas salvadoras que trivializan las causas y las convierten en una portada de revista. El país necesita que de una vez y por todas metamos mano en serio y no para ganarse una cobertura en periódico.

5) No repitas mentiras que nos debilitan (y que son puras sandeces)

No es cierto que estamos divididas. Tampoco es cierto que esto no lo arregla nadie.

Lo que sí es cierto es que somos diversas, creativas, fuertes y guerreras. También es cierto que traemos múltiples visiones a las mesas de trabajo y que estamos organizadas en cientos de grupos comunitarios y políticos. Eso es bueno. No es malo. Mientras el neoliberalismo y sus agentes gubernamentales apuestan al pensamiento monolítico, nuestras diversidades seguramente pueden traer respuestas inesperadas y efectivas.

Diferir y disentir no es desamar (salvo para gente muy, muy baja que NO es la mayoría).

Desmiente esas premisas con tus acciones.

6) Y como ñapa: Ve pensando en qué áreas hay que meter mano primero. Hagamos la lista.

Por lo pronto: Yo marcharé el 24 con las maestras y maestros del país. También con toda persona indignada que llegue a la Plaza Colón este sábado a las 12m.

#PuertoRicoSeEncabrona #YaBastaDeQuitarnoElPaís #PorNuestraNiñez #PorNosotras

Juqueaos...

A 9 días para mis #50 estoy bastante cansada y con demasiado trabajo, lo que me recordó que a veces luchar por otros seres humanos es más qu...