7.11.21

Clasismo y violencia hacia las mujeres

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Una vez estaba dando un adiestramiento a fiscales y al hablar de la pobreza, una de ellas no pudo contenerse y casi gritó desde el fondo del salón que la gente que tiene tarjetas del PAN come mejor que gente como ella, que trabaja. 

El salón tuvo un segundo de suspenso y de inmediato se dispararon por lo bajo argumentos a favor y en contra de la premisa lanzada al medio de esa conferencia que trataba, nada más y nada menos, que de equidad de géneros.

Faltan 18 días para el #25noviembre que coincide este año con el Día de Acción de Gracias, fecha de los excesos en la comida y preámbulo de los excesos en el consumerisno irreflexivo del terrible “black Friday”.  

Este año ese jueves será una fecha que nos obligará a repensarnos. Pero hoy, quiero que miremos lo que implica la desigualdad de géneros y cómo desde otras intersecciones produce violencia de género y alimentaria. ¿A qué me refiero? Seré breve hoy porque esto merece más espacio y atención de lo que dispone un post de Facebook.

Miremos primero la pobreza y lo que cuesta la alimentación saludable en Puerto Rico. Si ustedes son responsables de la compra de alimentos en sus hogares, saben lo que cuesta la comida fresca, libre de azúcares, libre de preservativos, rica en nutrientes. Lo que muchas familias reciben del PAN no da para comprar eso. Da para arroz, refrescos, galletas baratas y azucaradas, pizzas de a $1, pan y quesos de imitación, en fin, para cosas que llenan el estómago, satisfacen las ganas de azúcar, y dan calorías para moverse pero no para alimentarse de verdad. La mayor parte de esas familias en pobreza están a cargo de mujeres que, además, viven al margen de la información y de la capacidad de educarse para estirar mejor el presupuesto. Compran lo que creen que resuelve, se privan ellas (muchas veces son las últimas en comer) y luego cargan también las consecuencias de la mala nutrición en sus familias. No sólo la crítica clasista y machista, sino el trabajo de bregar con los problemas de salud de la familia que se derivan de una mala alimentación.

No. No compran porquerías porque quieren. Las compran porque estructuralmente no hay suficientes programas de educación en nutrición y porque, además, la comida buena en Puerto Rico es cara. 

En esta cuenta regresiva quiero abrir estas invitaciones a pensar la violencia hacia las mujeres más allá de un golpe físico para que entendamos que es mucho más. Hay muchas hermanas pasándola peor que el resto porque en ellas se juntan todas las privaciones y todas las violencias. 

Hablar de seguridad alimentaria es urgente y también debe hacerse desde una perspectiva de género, clase y raza.

#CuentaRegresiva #25N
#CuentaRegresiva25N 

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6.11.21

Por más brujas y rebeldes

 

¿Cuánto les ha costado a las brujas de nuestra generación la rebeldía, la visión, la conciencia y la integridad? Si alguna contesta que nada, miente.

Faltan 19 días para el #25noviembre y hoy les invito a pensar en el precio que pagamos por vivir según nuestras conciencias feministas en un mundo donde lo que parece más cómodo es silenciarse, ceder, mirar para otro lado o hacerse la loca.

Nos cuesta. Aún entre feministas. Aún entre mujeres. Pero más aún entre familiares, comunidades y espacios de trabajo o política. 

La realidad es que todavía nos rodean las imágenes idealizadas sobre lo que debemos ser las mujeres y, aún nosotras mismas, las creemos y nos toma toda una vida de trabajo e instrospección vencerlas.

Ser libres hasta de nosotras mismas es más que un frase linda para una pared. Ser bruja y rebelde es más que llevar colgadas un par de pantallas con esas palabras. 

Aunque siento que a mis 53 años todavía tengo mucho que aprender, acá dejo par de notas para el camino:

Puede ser una imagen de texto que dice "POR MÁS BRUJAS REBELDES Y MENOS PRINCESAS SUMISAS"

🔻 Hay que estudiar y también aprender a escuchar las historias de nuestras brujas mentoras, amigas o compañeras de camino. Hay grandes verdades que son parte de mi vida que descubrí en conversaciones cotidianas con mujeres a mi alrededor. Tati Fernós, Josie Pantoja, Marta Elsa Fernández, Lourdes Miranda, Angelita Rieckehoff (f), Ana Irma RL y tantas otras que son brujas y rebeldes y me siguen sorprendiendo con su valentía. 
🔻 Hay que reflexionar para que cuando tomemos decisiones podamos sostenerlas aún cuando las consecuencias reboten en nuestra contra. Después de todo, actuamos contra la corriente y eso no siempre nos ganará aplausos.
🔻 Hablando de los aplausos, no pueden ser nuestra motivación aunque también esté bien sentirse apoyadas y celebrar las victorias. El mundo ha cambiado pero el trabajo pendiente requiere enfoque y valentía todavía.
🔻 Balance. Yo todavía no lo encuentro 😂. Pero se me ocurre que mientras más compañeras sumemos al trabajo, mejor se distribuye la carga y más fácil será pensar en descansar. 
🔻 Mirar bien las intersecciones que nos atraviesan y que crean el planeta que percibimos. Para lograr un trabajo intergeneracional, hay que entender las herencias históricas más allá de las etiquetas X, Y, Z o boomer. En todas las generaciones hay explotadores, racistas, clasistas y machistas. Y en todas, brujas y rebeldes que hicieron todo a su alcance para que nosotras seamos las feministas que somos hoy y nuestras hijas las feministas que serán en el futuro. 

Esto por hoy. Mañana seguimos. ¿Les gustaría hablar más de este tema? Comenten y tal vez hasta un conversatorio podríamos tener más adelante.

#cuentaregresiva #25N
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5.11.21

Viernes social

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Viernes social. Hablemos del derecho al ocio. También de que estamos a 20 días del Día Internacional de No Más Violencia contra las Mujeres. Y precisamente porque la violencia de género sigue presente en nuestras vidas, este viernes social no nos aplica a todas nosotras.

La Declaración de Derechos Humanos reconoce el derecho al ocio cuando habla del descanso y del disfrute del tiempo libre. Apuesto a que muchas de ustedes no lo sabían. 🙂

Cuando las desigualdades se convierten en privaciones, nos vemos obligadas a transitar una milla extra que es en realidad un esfuerzo permanente para tener lo mínimo: techo, comida, salud… Lo que le sigue es, entonces, vivir no solamente en pobreza material, sino pobreza de tiempo. Nos cuesta tanto sobrevivir que dejamos de lado lo necesario para vivir plenamente. Terminamos las semanas tan agotadas que perdemos la capacidad de disfrutar del ocio, de jugar, de reír, de nutrir nuestra mente, cuerpo y espíritu para sentir bienestar. 

A 20 días del #25noviembre, les propongo repensar por cuáles cosas luchamos y cómo lo hacemos. Tenemos derecho al ocio y a no ser juzgadas por ejercer ese derecho. El ocio es un derecho en sí mismo. De igual manera, desde los espacios de ocio podemos reenfocar nuestras energías y ser más felices. 

Es hora de quitar la culpa de la idea del ocio. Podemos descansar y rechazar los estereotipos de las madres o mujeres abnegadas, las que cuidan de todo y de todas las personas a su alrededor. Las de la carga mental que no permite paz.

Reclamar el derecho al ocio es también crear espacios para fortalecer estrategias de prevención de violencia de género. 

De camino al #25N, les invito a pensar en las mujeres que en nuestra sociedad no tienen lo suficiente como para ni siquiera pensar en que tienen derecho al descanso. Todas ellas merecen respirar.

#CuentaRegresiva25N
#cuentaregresiva 

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4.11.21

La vejez de nuestras madres y la vejez que nos espera

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La vejez de nuestras madres y la vejez que nos espera. De eso se trata esta foto* aunque Mami no esté en ella. Está su prole y está Papi. Y ella, del otro lado. En su cama que apenas reconoce y en un cuarto que cree que es ajeno aunque lleva décadas durmiendo en él.
A 21 días del Día Internacional De No Más Violencia Contra las Mujeres, les invito a reflexionar sobre la vejez y sus múltiples caras. Porque como en tantas otras cosas, las desigualdades marcan grandes diferencias en nuestra capacidad para afrontarla. La #ViolenciaDeGénero también toca a las mujeres viejas.
¿Cómo están afrontando la vejez nuestras madres y cómo nos tocará afrontarla a nosotras? ¿Qué será de nuestras hijas?
Lo que hace dos generaciones se daba por sentado (retiro, seguro social, familias numerosas que cuidaran) hoy es parte de la larga lista de incertidumbres que vivimos como país. Las hijas e hijos han tenido que emigrar, otras y otros viven en precariedad, no hay planes médicos que respondan a los mejores intereses de la gente, no hay salud mental ni espacios de respiro.
En el caso de las mujeres, la situación se complica porque con la vejez no desaparecen las violencias ni el discrimen.
Se les juzga si no acumularon capital para su sostén. Se olvida que como cuidadoras no trabajaron o no ahorraron porque la familia era primero. También se olvida la brecha salarial y cómo ésta impacta su capacidad de ahorro, en especial si eran jefas de familias.
Se enfrentan a un sistema de salud que nos las entiende completamente porque el androcentrismo médico ni siquiera era capaz de distinguir los síntomas de infarto en las mujeres y mucho menos se interesó en estudiar nuestros cuerpos desde una perspectiva que reconociera las diferencias.
Se les abandona si eran víctimas de violencia doméstica y sus hijas e hijos como víctimas vicarias son incapaces de perdonarlas por los infiernos familiares.
Se les exige que actúen en la vejez como en la madurez y juventud y sigan siendo cuidadoras y mantenedoras de la paz.
Se les regaña si finalmente se empoderan y reclaman sus derechos porque a estas alturas para qué importunar a la familia.
Se les desecha si no ya no cumplen su rol de ser el corazón y la mente tras la armonía familiar.
Se les cree incapaces de sentir, de desear, de soñar.
Y de cara al futuro y las viejas por ser, nosotras, lo que viene es peor. Una vejez sin casa propia, sin sistemas de retiro, sin ahorros, sin familias o comunidad en la cual apoyarse, sin estado de bienestar que se sienta responsable de reconstruir y fortalecer el tejido social necesario para que cada cual aporte lo que pueda y reciba lo que necesita.
A 21 días del #25noviembre, el silencio en torno a estos temas es nuestro peor enemigo y el peor enemigo de nuestras viejas.
Si queremos erradicar la violencia hacia las mujeres, hay que ver todos estos huecos, atar los cabos, ver la relación entre todas estas cosas y luego, dar un paso atrás y mirar el paisaje completo: un sistema económico que se alimenta de las desigualdades y de nuestros fragmentos de vida.
Mami tiene su familia- no perfecta, un poco machucada- y su casa. Merece más, por cierto. Pero tiene quién la defienda y apoye. Otras mujeres no tienen tanta suerte. Para esas otras y las que vienen de camino a la vejez, es esta #CuentaRegresivaAl25N.
*PD. La foto es de su cumpleaños en julio pasado. Pudimos estar todasy todos en casa ese día. Una suerte.

3.11.21

Educación y violencia de género

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La destrucción de una escuela siempre se lleva algo de nuestro pasado, pero también de nuestro futuro.

Faltan 22 días para el #25N y hoy me encuentro con esta foto que una de mis compañeras de escuela publicó. Esta fue nuestra escuela elemental en #Aibonito, la escuela Federico Degetau.
Por ella pasaron miles de niñas y niños aiboniteños y también allí trabajaron Mami y Papi. Amé sus árboles y los banquitos a su sombra. Las grandes áreas abiertas donde jugábamos pelota, conga, barra, tira y tápate. Los rincones donde jugábamos jacks y terminábamos con las manos negras. El olor a tiza. Salir al frente y comprar pastelillos de Tana o donas a Goró. La tiendita de doña Mode. Y la de Doña Carmen.
Tuve buenas maestras y maestros. Y supe lo que es estar en grupos diversos.
Había cosas que no veía en esa época y que ahora distingo mejor. El racismo, el clasismo, el machismo solapado y la pobreza desatendida de otras niñas y niños. ¿Cómo se normalizaba todo eso? Como hoy todavía se normalizan otras violencias y sus secuelas.
Me hubiera encantado crecer en una escuela en la que la mirada de derechos humanos hubiera evitado la segregación por clases disfrazada de grupos divididos por “aprovechamiento”. Me hubiera hecho la niñez más fácil no tener que sentirme tan consciente de mi color de piel. O haber sabido que ser niña no debía usarse en mi contra para designar líderes de equipos o para dar oportunidades en deportes.
Tuve privilegios. No lo niego. Los veo y no dejo de preguntarme dónde estaría sin ellos. O dónde estarían otras compañeras de mi clase si ellas los hubieran tenido también o si alguien se hubiera planteado que todas ellas, todas nosotras, teníamos derechos humanos. Tal vez tendrían otras vidas. Menos precarias. Algunas se habrían librado de agresiones sexuales en sus familias. Otras habrían brillado desde su máximo potencial. Si todas hubiéramos disfrutado de una educación liberadora y sin sesgos de discrimen, seríamos más libres.
Hoy demolieron, destruyeron, borraron mi escuela elemental. Y la de mucha gente, muchas generaciones. Y en medio de un #EstadoDeEmergencia por #ViolenciaDeGénero, debo señalar que esto es un evento desafortunado y trágico. En la pasada década se han cerrado cientos de escuelas y no se acaba de entender que la #EducaciónPública debe ser de calidad, accesible y gratuita. Y que sin ese #DerechoHumano, no es posible la equidad y mucho menos la paz para las niñas, las mujeres y el país.
Faltan 22 días para el Día Internacional de No Más Violencia contra las Mujeres y es inevitable pensar en la importancia de una educación con #PerspectivaDeGénero y de derechos humanos para que más niñas se desarrollen al máximo, para que más maestras y maestros se midan a la hora de actuar desde sus ideas machistas, para que más personal escolar se comprometa con apoyarlas en vez de juzgarlas y expulsarlas del sistema educativo con sus prejuicios y para que toda nuestra niñez aprenda a ver al prójimo desde una mirada inclusiva y de paz.
¿Qué recuerdan ustedes de sus escuelas? Miremos más allá del velo de la nostalgia.
📷 Carmen Rosario

11.10.21

¿Saldrán del clóset?






No quiero cerrar el día sin hablar de los y las políticas que están en el clóset. Aunque hay gente que piensa distinto a mí- y respeto sus opiniones- soy de las que cree que si un servidor público usa su poder para hacer daño a las comunidades LGBTTIQ siendo parte de nosotras, 💥 merece ser sacado del clóset. 


La homofobia y lesbofobia son violentas. Tanto, que la gente siente un miedo genuino a salir del clóset. Temen el escarnio público, el rechazo, la pérdida de trabajo, la pérdida de familias y amistades. Temen ser víctimas de la violencia. Eso lo entiendo. Creo que cada cual debe salir cuando esté lista. Excepto con los políticos. 


💥 Una cosa es estar en el clóset y otra muy distinta convertirse en parte de los grupos de odio que trabajan activamente para restarnos derechos humanos. 


Y hablo de legisladores y legisladoras que son LGBT, pero hablan, votan y actúan en contra de todo lo que suene a equidad. Aún a sabiendas de que se están haciendo daño a sí mismos, y aún a sabiendas del sufrimiento y de la violencia por los que pasan otras personas como consecuencia de sus acciones. 


También hablo de pastores, sacerdotes y otras personas del mundo religioso que se creen a salvo de las miradas ajenas y que andan por la vida cabildeando discrimen y desigualdad.


¿Sabrán que en este país todo el mundo se conoce? ¿Sabrán que siempre hay gente que les ve, les lee, se relaciona con ellas y ellos y se cansan de esas dobles vidas? Y hablan. Esas personas que les conocen, hablan.


Hoy es día de salir del clóset. Ojalá lo usen para reflexionar y hagan lo correcto. No tienen que salir del clóset. Basta con que no hagan más daño y comiencen a corregir esas posturas conservadoras y autodestructivas que terminarán con sus carreras. Y créanme, la experiencia nos dice que siempre les saca del clóset alguien cercano. Seguramente nosotras, las activistas, solo seremos testigos de esa salida. Tal vez, hasta defendamos su dignidad aunque no se lo merezcan.


# DíaInternacionalDeSalirDelClóset 

#11octubre

9.10.21

El derecho a envejecer en paz

Mami. Desde enero pasado es lo que ocupa cualquier retazo de mi tiempo que no sea trabajo. Mis fines de semana son de ella. La semana también: la carga mental que supone coordinar cuidadoras, médicos, gestiones, decisiones (grandes y pequeñas) y asumir la responsabilidad de todo lo que pase bajo mi mirada. No puede una distraerse sin temer consecuencias.

Y ahí voy. A la naturalidad con la que socialmente se asume que nos toca a las mujeres. De la misma manera que nos siguen tocando los niños y niñas, las personas enfermas o con discapacidad, las comunidades abatidas por los desastres y todas sus víctimas, sus hambres, sus muertes. 

Este tema no es nuevo para mí. Las feministas llevan décadas hablando de los cuidos, de la economía del cuido, de sus implicaciones en las vidas de las mujeres, en su capacidad de desarrollo y de lograr su bienestar. Pero nos queda tarea. Y mucha. Porque si aún desde todos mis privilegios y desde mi mirada alerta, el cuido de Mami y Papi me impacta, me agobia, me trastoca la vida, imaginen la vida de las demás. De las que no tienen ni una pizca de empatía en el resto de la familia, las que no pueden agenciarse una persona que apoye en el cuido o no tienen hermanos o hijos (así, en masculino) que también asuman algo de la carga. Imaginen las que apenas saben leer, no tienen auto propio, se quedan encerradas con la persona a su cargo y al margen del paso de la vida más allá de la puerta de sus casas… Me da horror pensarlas.  Pero me da más rabia el sistema que permite esto. 

No hay dignidad para la gente vieja de este país. No hay sistemas reales, robustos, coherentes y compasivos que les garanticen espacios saludables, de plenitud y de respeto a sus necesidades. Cada cual, o cada cuidadora, o cada familia, tiene que agenciarse esto como pueda. Así, como si fuera una sociedad de salvajes donde se enviaran las personas viejas al bosque a morir.  Hemos normalizado la carencia de servicios y las barreras que encontramos para recibirlos. Apostamos- como en tantas otras cosas- a soluciones individuales. 

Mami está bien. Pero con un sistema social enfocado en el bienestar, y no en el lucro de quienes operan los sistemas y planes de salud, estaría mejor. Sobrevivió un  infarto cerebral masivo (no gracias al hospital Menonita) y aunque tiene movilidad muy limitada, tiene a su alrededor una familia que la ve como alguien cuyo potencial sigue vivo. Por eso los cuidos, la dieta cuidada, las terapias (en casa porque el plan médico Menonita no la ve con ese mismo potencial), la búsqueda de información, el amor.  

Mami. Papi. Y tantas otras personas viejas que trabajaron toda la vida, llegan a este punto y hasta sus exiguas pensiones están en riesgo.

Si no les basta tener que luchar por la niñez, piensen si tampoco les basta luchar por sus madres, padres y abuelas-os. Pregúntense qué quedará luego para nosotras. Las que cuidamos y no sabemos quién cuidará de nosotras. Acá tampoco cuentan las soluciones individuales.

Yo siento tristeza. Sí. Y me agobio. Pero lo más que me pesa- y por lo que escribí- es porque estoy viendo de cerca un problema estructural, de desigualdad, de falta de equidad y derechos humanos, y el estar en este momento donde estoy no me deja fuerzas para jamaquear esa estructura desigual y violenta para adelantar el bienestar  de nuestras personas viejas y de sus cuidadoras.  Me frustro.

Seguramente yo voy a vivir esto mejor que mucha gente. Los recursos que de momento no tengo, siempre aparecen. Tengo primas y primos que trabajan en el campo de la salud y siempre me han apoyado, otros que ven una necesidad y sin preguntar, la cubren, un hermano que desde el otro lado del mundo se conectaba por horas en llamadas en vídeo mientras yo estaba con Mami en el hospital, me acompañaba y me sigue acompañando, un hijo que pasa la semana a cargo de Mami y Papi para que yo pueda trabajar, otro que estuvo también meses con ellos, cuidando, haciendo, resolviendo los dos. 

Yo estoy bien dentro de todo y creo que ni quejarme debería. Tengo fuerza, amor, recursos… También impotencia. Por el resto. Porque no está bien que esto sea así para nadie. 

Ya le daré más forma a esto. Eso espero. 

Y mi abrazo a todas las cuidadoras que han comentado. Las veo. Las quiero también. Siento profundamente que en nuestro país los últimos años de nuestras madres y padres se tengan que marcar con tanta precariedad. 

4.7.21

4 de julio

#4dejulio

Pienso en las niñas y niños enjaulados.

En los cuerpos que antes colgaban de los árboles y ahora yacen en cualquier acera, asfixiados.

En pueblos enteros encarcelados en la tierra de sus ancestros mirando a la distancia otra nación que les niega hasta el agua.

En las inmigrantes y su eterna conciencia de no pertenencia.

Pienso en el sonido de nuestro idioma y cómo resulta que al final sí, algo de él nos han robado porque ahora se valora más hablar inglés que buen y correcto español. 

Pienso en nuestras tierras, abandonadas poco a poco, libres para extranjeros e inaccesibles para nuestro pueblo.

Pienso en los cuerpos nuestros, puestos para experimentos y guerras ajenas pero sin acceso a servicios de salud. 

Pienso en nuestra negritud y la segregación por clases que la gente parece no ver y que es una secuela de la colonia, sobre la colonia y la nueva colonia.

Pienso en la gente traidora de siempre, la que se alegró cuando llegaron los gringos y ahora se alegra cuando llegan los millonarios y cripto-locos a vivir del cuento de una bonanza que no siente la gente nuestra.

Pienso en ese pueblo del que mucha gente habla pero poca conoce salvo por los estudios de mercado que algunos partidos y candidatas y candidatos hacen para saber qué les conviene decir y cómo les conviene verse.

Pienso en el hambre. En los comedores cerrados, en las filas del desempleo, la gente sin casa, la niñez sin escuelas, la gente vieja sin retiro digno, la gente joven sin sueños y con rabia, la gente de mi generación tratando de sostener la previa y la futura, el agotamiento emocional y físico... Y pienso en los buitres que siguen rondando con sus pagarés firmados con nuestra sangre y los lacayos del gobierno sirviéndose de nosotres...

Y pienso que el 4 de julio no es para celebrar la independencia de una nación putrefacta desde sus orígenes sanguinarios, racistas y avariciosos. Es, si acaso, un buen día para recordar que todos los imperios caen y cuando caen, también se llevan con ellos a sus serviles seguidores.

Puerto Rico no gana nada con los Estados Unidos. Lo que parece bonanza es una estafa. Números rojos si le cobramos los agravios. Números rojos perennes para la misma gente pobre y negra de siempre. 

Desapego del espejismo. Ruptura con las viejas creencias.

Aquí ya hay gente libre. Que nuestra libertad como país se convierta en una realidad.

#PaFueraLaColonia #Descolonízate #4DeJulioHipocresíaColonial

Originalmente publicada el 4 de julio de 2020

23.5.21

Las piedras que se superan para los derechos LGBTTIQ

🏳️‍🌈 Sobre el #PS184 y la lucha que seguimos librando por él: Noten- y no olviden- que medio Partido Popular Democrático estuvo en 2013 en contra de nuestros derechos humanos y ahora en 2021 son la misma piedra en el camino.  Pero aún así ganamos y ahora seguimos ganando. A pesar de esas piedras que están hasta en la presidencia del partido y a pesar de los legisladores del Partido Nuevo Progresista de Puerto Rico que también son piedras. 

Les comparto este post de 2013, que escribí en medio de esa batalla y cuando mucha gente pensó que no se aprobaría ese proyecto. Para tener perspectiva histórica. Siempre nos viene bien mirar el camino recorrido. 

23 de mayo de 2013 👇🏾

“Ha sido una jornada agotadora que frustra por muchas razones: 

1) El PS238 es un buen proyecto y fue evaluado, apoyado y recomendado favorablemente por más del 80% de las entidades y personas que depusieron en sus vistas públicas.
2) Aún así, hubo legisladorxs que NUNCA fueron capaces de entender que estamos hablando de derechos civiles y tampoco fueron capaces de dejar a un lado su miedo ante las amenazas del sector de oposición.
3) El PNP, por su parte, decidió adoptar una actitud de brazos caídos y nos dejó solxs como personas vulnerables ante el discrimen.
4) Tal parece que la versión que aprobarán será apenas una sombra del proyecto original y eliminará la parte concerniente a derechos civiles. Esto es un agravio a nuestra dignidad.

Sin embargo, sorry WR y co.  Como quiera ganamos.

1) Lxs opositorxs dijeron que el PS238 no pasaría del Senado, y pasó.
2) Los opositorxs dijeron que lo pararían en la Cámara y sobrevivirá.
3) Lxs opositorxs creyeron el lunes pasado que nosotrxs no tendríamos la capacidad de empujar un proyecto de ley, y lo hicimos.
4) Los opositorxs creían que nos quedaríamos solxs como personas LGBTT y se equivocaron.
5) Uniones, asociaciones profesionales, organizaciones comunitarias y miles de personas de la sociedad civil se pararon a nuestro lado y dijeron ¡Sí! a la equidad.

¿Quieren más? La Ley 54 está más cerca de ser enmendada para cobijar a toda persona independientemente de su orientación sexual, identidad de género o estado marital.

¿Tendrán algo que celebrar lxs opositorxs a los derechos LGBTT? No creo.

¿Tenemos cosas para celebrar nosotrxs? La noche es joven. Pero aún con el peor escenario, creo que ganamos mucho más que lo que pueda decir un texto de ley.

Que quede claro, sin embargo, que el Sr. Gobernador* nos debe una explicación que trasciende el discursito ese de que cumplieron con la plataforma de gobierno. El Sr. Gobernador tiene que decir, en blanco y negro,  si él cree que las comunidades LGBTT merecen el reconocimiento de sus derechos civiles o no.

Ya la sociedad civil dijo que sí. El PPD parece estar diciendo que no. ¿Quién tiene la razón y cómo quedará para la historia?”

*Tengo que reconocer que García Padilla se ha mantenido como aliado comprometido aún estando fuera de candidaturas o puestos públicos.

8.5.21

Las muertes de la madre



A veces nuestras madres mueren varias veces durante nuestras vidas. Cada una de esas muertes trae consigo una desazón particular, su propio duelo, aunque ni siquiera seamos capaces de apalabrarlo. 


Mi mamá está viva. Está aquí, cerca de mí mientras escribo esto. Pero ya he perdido la cuenta de las pequeñas y grandes muertes que se nos han atravesado en esta vida.


Las muertes de nuestras madres pueden ser fugaces, también profundas. Desde esa que observamos cuando nos damos cuenta de su humanidad imperfecta mientras cometen errores de juicio que destruyen la imagen que teníamos de ellas, hasta la muerte de una primera separación emocional que revive el corte del cordón umbilical que nos alimentó por meses. Otras muertes- que parecen la propia- son esas que ellas apalabran cuando nos destierran de su cielo, cuando nos reconocemos fuera de la constelación de quereres a la que creíamos pertenecer y las reconocemos fuera de la constelación que luego creamos para nosotras.


Hay otras muchas muertes posibles. Y siempre nos agarran por sorpresa porque una se prepara y espera la muerte física de la madre pero no las demás.


El 15 de enero una de esas muertes me sorprendió cuando mi mamá sufrió un evento isquémico enorme. Perdió el movimiento de su lado izquierdo de manera permanente y se disparó un proceso de demencia que todavía está en desarrollo. Pero lo que me hace escribir aquí es el reconocimiento de que la que era mi madre hasta ese día, ya murió. Ahora es una nueva madre la que ocupa su cuerpo. Nueva y vieja a la vez. 


Y todavía no he tenido tiempo de llorarla porque apenas ahora me doy cuenta de que no había reconocido esa nueva muerte. Uno de mis hijos la apalabró por mí. Esta es una muerte que se queda en un ciclo que no cierra y se mantiene en evolución. Seguía aferrada a una vida previa de ella. A una vida previa nuestra. A una vida previa de nuestra familia.


Siento una tristeza profunda. Un agotamiento que no me da mucho espacio para las alegrías, una sensación de pérdida que no quiere recibir consuelo porque aún no soy capaz de ver las fronteras de esta nueva realidad ni de apropiarme de ella para aceptarla. 


Mi abrazo para todas las hijas que viven las pequeñas y grandes muertes de sus madres. Sé que todo duelo tiene sus propias reglas, pero ojalá puedan ver esas muertes y reconocerlas, llorarlas y luego aprender a ser felices a pesar de ellas.

4.5.21

PARE visto desde mi experiencia

Soy parte de PARE en representación de Matria. Otras cuatro compañeras de otras organizaciones también. A eso se suman compañeras de al menos cinco o seis organizaciones adicionales. Estas organizaciones que cargan el peso de ofrecer servicios que nadie más ofrece, están dando un tiempo que no les sobra para alimentar el trabajo de PARE. Traen consigo a este comité sus conocimientos, las historias de sus participantes y sobre todo, su corazón. Y es por ese trabajo amoroso, vertical y solidario que escribo esto hoy. No me toca defender al gobierno. Pero sí nuestro trabajo compartido.


Ahora, todo el mundo habla de violencia de género. No me quejo. Eso es un logro porque al menos ya hay un reconocimiento del problema y una voluntad de país para atajarla. Pero pocas personas la comprenden. 


Estamos tratando de transformar un sistema machista y violento que lleva siglos fortaleciéndose, impregnando cada estructura social, económica, política y cultural. Estamos tratando, a la vez, de sobrevivir ese sistema y transformarnos nosotras mismas para arrancarnos de la cabeza, del cuerpo y del corazón nuestro propio machismo y nuestra propia tendencia a replicar las creencias que nos oprimen. Libramos batallas internas y externas y de vez en cuando nos vemos obligadas a enterrar algo propio. 


No hay varitas mágicas ni soluciones sencillas para erradicar la violencia hacia las mujeres. Pero sí hay estrategias que sabemos que funcionan y cambios que como parte de un plan pueden cambiar la estructura social que produce la violencia hacia nosotras. Llevamos décadas haciendo ese trabajo. Nuestras compañeras mayores, sabias, nos abrieron los caminos que nos permiten estar aquí hoy.


Poca gente parece saber que el plan de trabajo aprobado en PARE es el fruto de las propuestas que nuestras organizaciones le entregaron al Gobernador en enero pasado. Esas propuestas, a su vez, son el resultado de más de un año de reuniones, de escritos y de reflexiones de nuestras organizaciones y colectivos. Nada se improvisó. Es decir, PARE está ejecutando un plan de trabajo hecho desde la visión, cocimiento y experiencia de nuestras organizaciones. 


Cuando se dice que no está pasando nada con el #EstadoDeEmergencia se habla desde el desconocimiento. Porque cada semana hay reuniones de todos los subcomités de trabajo y en todos, hay compañeras defendiendo ese plan de trabajo y haciendo lo necesario para que se ejecute. Hay resultados. En 68 días desde que se constituyó PARE se han logrado sentar las bases para  establecer y ejecutar una estrategia concertada y coherente de prevención e intervención con la violencia de género que incorporará la perspectiva de género y que debe poder sostenerse más allá del 2024 para convertirse en algo permanente dentro de nuestro sistema gubernamental. 


Además:

🔻 Se aprobó el plan de trabajo (eso en sí mismo fue un logro)

🔻 Se constituyeron los doce subcomités de trabajo

🔻 Se revisó el sistema de estadísticas de violencia de género del gobierno y se están haciendo ajustes para que reflejen la realidad de los casos y sean útiles para la prevención

🔻 Se creó un flujograma con cuatro ejes de atención a la violencia de género

🔻Se inició un mapeo de recursos disponibles en agencias y en comunidades para prevenir y atender la violencia VdG

🔻 Se adelantó trabajo para resolver el problema de los safe kits

🔻 Se está completando el trabajo de revisión de los materiales para una educación con perspectiva de género

🔻 Se diseñó un plan de capacitación para personal de agencias sobre este tema

🔻Se inició un proceso de creación de alianzas con los municipios para lograr guías de servicio estandarizadas para atender estos casos cuando lleguen a agencias municipales

🔻 Se recopilaron todos los protocolos de agencias para atender la VdG para lograr un protocolo único que incluya las mejores prácticas y elementos que permitan un trato sensible para las víctimas

🔻 Se está evaluando legislación que refuerce el trabajo y que además cree espacios de equidad con factores de protección frente a la VdG

🔻 Se está dando seguimiento a fallas o brechas relacionadas con los grilletes electrónicos y órdenes de protección


A todo esto se suman múltiples acciones concretas a pequeña escala en agencias de seguridad y el haber logrado un espacio de diálogo entre organizaciones y agencias que hace muchos años no existía.


Para quienes trabajamos con mujeres en situaciones de violencia de género, Andrea y Keishla son nuestras pérdidas más recientes pero no, no son la gota que colmó el vaso, ni una tristeza nueva, ni un coraje que nos avasalle, ni un nuevo terror que nos abra los ojos a lo que pueda pasarle a nuestras hijas, hermanas, amigas o a nosotras mismas.  Esa tristeza, coraje y terror ya viven con nosotras.  Son dos mujeres que sí nos marcan y que sí lloramos, pero además son el recordatorio de lo urgente de nuestro trabajo.  


Las trabajadoras de organizaciones de servicio llevamos años con el corazón apretao y la marca del trauma en nuestras propias vidas. Se llama trauma vicario. Conocemos los vericuetos del sistema de justicia, las puertas que están cerradas en las agencias, las soledades de las víctimas frente a sus familias o comunidades y todas las intersecciones de las desigualdades que se le amarran a las piernas como un ancla que les impide moverse hacia su libertad. También conocemos la violencia que nos persigue por feministas, por defensoras y por ser críticas.


A pesar de todo, seguimos trabajando y apostando a la esperanza. Y lo que les pido hoy es que ustedes también lo hagan. Que mantengan- como nosotras- la mirada crítica pero que eviten los juicios rápidos que pueden dejar fuera del análisis el contexto, la complejidad del trabajo pendiente y también el esfuerzo que muchas compañeras están haciendo.


Créanme que tengo prisa por ver resultados y que también me impaciento, hago señalamientos y busco soluciones para lo que me parece un reto. Todas nosotras, las que aceptamos el reto de PARE, nos parecemos en eso. No dejaremos de fiscalizar, pero tampoco podemos negar que hay progresos y que vale la pena el esfuerzo.


Apóyennos con su energía, con sus observaciones y sus preguntas. Eso enriquece nuestro trabajo y aumenta la posibilidad de éxito en esta encomienda que asumimos con los ojos abiertos, el corazón lleno de esperanza y la mente dispuesta a generar todas las propuestas y acciones necesarias para que no haya #NiUnaMenos #NiUnaMás porque #VivasNosQueremos. 


PD. Les invito a visitar la página que nuestras organizaciones crearon para dar información de nuestro trabajo en PARE: Representantes de Organizaciones en PARE


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17.10.20

Contexto: De chats y ataques a mujeres en la política

 Sobre el chat PPD: Contexto. Necesitamos eso. 🔎 El contexto de los eventos políticos que vivimos es importante. El contexto de lo que dicen y hacen candidatas y candidatos es importante. Pero también es importante cómo reacciona la gente.


🛎 Contexto: En marketing político las percepciones son las protagonistas. Por eso vemos frecuentemente que los partidos y candidatas-os hacen expresiones triunfalistas. Está demostrado que a la mayoría de la gente le gusta votar por quienes perciben como triunfadores y triunfadoras. Es como una bola de nieve. Mucha gente se cree que esto de votar es escoger el partido que ganará un mundial de baloncesto. 


🛎 Contexto: MVC tiene una estrategia de campaña muy bien delineada. Nada es casualidad. Los demás partidos también tienen sus estrategias. Todos con grupos que coordinan manejo de redes, investigaciones y selección del mejor momento para hacer sus publicaciones sobre diversos temas. Todos tienen sus chats también. ¿Es la victimización parte de la estrategia de MVC? 


🛎 Contexto: El 18 de octubre del año 2000, el periódico El Vocero publicó una noticia difamatoria sobre Sila Calderón y una empleada doméstica. Muchas personas coinciden en que esa noticia, publicada en ese momento, y la respuesta del comité de campaña de Sila fue el empujón que ella necesitaba para llegar a la Gobernación. La pena, la indignación de la gente, le trajo votos. 


🛎 Contexto: La gran masa electoral puede ser manipulable. Y nosotras y nosotros somos parte de esa masa electoral, por lo tanto también manipulables. La manipulación es parte de las estrategias de marketing político. Hya gente que vota por pena, por miedo o por rabia. Otras votan con pereza si ninguna de esas emociones les mueve. Habrá quien piense que el fin justifica los medios y exacerbará las emociones para lograr votos. Eso es un análisis ético que cada cual debe plantearse. Hablo de los comités de campaña, las personas que militan en los partidos y las personas votantes. 


🛎 Contexto: Es una realidad que a las mujeres se les mide con una doble vara en las campañas y en el mundo político. De hecho, se nos mide con dobles varas en casi todos los espacios en los que nos movemos. Lúgaro no es la única mujer que ha estado sujeta a ese tipo de violencia. Ya les mencioné a Sila, antes de eso Cucusa, Melo Muñoz, Yulín, la propia María del Lourdes Santiago, Ana Irma Rivera, sigan la lista. La diferencia es que Lúgaro se conforma a estereotipos de belleza, orientación sexual y de clase y que su comité de campaña supo utilizar eso y los ataques a su favor. ¿Está bien eso? Sí y no. 


🛎 Contexto: A la gente le siguen gustando los caudillos, las figuras que se ven bien en pedestales. Hay algo de pereza en eso: Si alguien puede decidir por mí, la elijo y después me olvido del resto. Todas y todos los caudillos del pasado han tenido algo en común: inteligencia y habilidad política. Eso no quiere decir que fueran la salvación de sus países, ni que fueran las mejores personas para ocupar los puestos. Para cada persona con capacidad de generar seguidoras y seguidores a tal magnitud, ha habido voces que señalan (con fundamentos, claridad y verticalidad) sus defectos y sus sombras. Busquen esos líderes en el mismo Puerto Rico y encontrarán a Muñoz y Rosselló padre. Verse bien en campaña, decir cosas que suenan bien en campaña y prometer lo que la gente quiere escuchar no equivale a cumplimiento posterior. ¿Es malo ver cada candidata y candidato con sus luces y sombras? No. Al contrario, eso es lo sano y realista.


🛎 Contexto: Volvamos a las mujeres. Queremos más mujeres en el mundo político y queremos que puedan competir sin ser atacadas por ser mujeres. Pero también queremos que ellas respondan a los valores de equidad y derechos humanos que otras mujeres llevan años impulsando. Esa aspiración no nos debe impedir hacer análisis estratégicos y racionales. No se debe votar por pena (al menos en teoría).


🛎 Contexto: ¿Leyeron el chat del PPD? Ahora dense la vuelta por las páginas de algunos colectivos y líderes fundamentalistas y vean cómo ellos y sus seguidores hablan de las defensoras de derechos humanos que trabajan fuera del marco político partidista para mantener las desigualdades a raya y adelantar la equidad para todas, todos y todes. Ese chat no se compara con el nivel de violencia que destilan esas páginas. ¿Qué harán al respecto?


🛎 Quedan 17 días para las elecciones, debemos anticipar de todos los partidos lo peor y lo mejor de sus discursos. Pero en esta ronda final, andarán buscando endosos y aprobación pública para alimentar la percepción de triunfo. Antes de escribir, hablar o publicar sobre política en las próximas semanas, a las demás nos tocará pensar con mente fría a qué queremos dar energía y para lograr qué resultados.


Como he dicho desde hace años: Los partidos deberían ser un instrumento para adelantar metas colectivas y nunca un fin en sí mismos.

11.10.20

Kobbo y el racismo y homofobia que lo sostienen

 Hay cosas que hay que decirlas aunque nos cuesten, y esta que voy a decir es una de ellas:


El último intento de sacar a #KobboSantarrosa de la televisión, estuvo liderado en gran medida por Pedro Julio Serrano. Estábamos a ley. Y ese trabajo se hizo en respuesta al trato racista hacia otra mujer en la política puertorriqueña. ¿Saben por qué? Porque las personas que defienden derechos humanos suelen tener una mirada transversal en estos asuntos. Reconocemos que todas las opresiones están entrelazadas y la mayor parte de las veces el discrimen se construye desde espacios como ese de La Comay que son, lamentablemente, formadores de opinión pública. Triste país este donde la opinión del pueblo se construye desde programas de chismes y de relajo...


Pues bien, como el discrimen es así, y el poder que se alimenta es así, y el sistema en que vivimos es así, el capital toma decisiones para su beneficio y las ejecuta como una maquinaria infame que aplasta a la vista de todas y todos a quienes se le paran de frente. Eso incluye aplastar a defensoras y defensores de derechos humanos y en esa ocasión Pedro Julio fue la víctima de #KobboSantarrosa y de la gente que se esconde detrás de él de la misma manera en que él se esconde tras la muñeca.


A la vista de todas y de todos. Y de momento, la trayectoria de trabajo de Pedro Julio no fue suficiente para ganarle al chisme y difamación de la muñeca. Y la misma gente LGBT se unió a ella para rematarlo en medio de un proceso judicial que ya se colgó en el primer round y que seguramente tratarán de revivir en un segundo round judicial. Y otra gente se quedó callada por miedo a que les atacaran también. Y quienes le apoyamos o llamamos a la mesura nos convertimos en víctimas secundarias de todo eso, cuestionándose nuestra trayectoria e intenciones y también solas frente a los bullies y troles. Así opera el terror en las dictaduras y en los momentos de mayor violencia en la historia de la humanidad. El prejuicio y el terror son hermanos de la violencia estructural hacia comunidades vulnerables.


¿Pedro Julio es perfecto? No. Pero tampoco el resto de gente de este país. Lo que no es, es el monstruo ese que Santarrosa inventó para DERROTAR el boicot en su contra y salirse con la suya. Y al derrotar el boicot, lamentablemente, también nos derrotó como sociedad porque:


📌 Aumentó el nivel de homofobia en el país. Creó las condiciones para que el estereotipo de la gente gay pervertida se fortaleciera. Eso se usó en redes contra TODA la comunidad LGBTTIQ.

📌 Le dio balas a quienes quieren debilitar nuestros movimientos con el prejuicio exacerbado hacia todas nosotras y nosotros.

📌 Fortaleció las posturas de personas que se benefician de los partidos políticos que se turnan en el poder, pero en especial a cómplices de la administración actual que- no lo olviden- nos trataron de pasar por encima una ley de terapias reparativas y otra de libertad religiosa con la complicidad de gente LGBT que no tiene ética ni moral.


Por supuesto, siempre tenemos ganancias, aunque sean dolorosas porque nacen del tener que confrontarnos con las mezquindades de gente a nuestro alrededor. Descubrimos que:


📌 Hay gente que es incapaz de poner las causas sobre sus odios personales y con tal de hacer daño a una persona que no tolera por razones irracionales y personales, se lleva al resto de gente LGBTTIQ enredá. 

📌 Las personas que son defensoras de derechos humanos tenemos que reconocer que estamos vulnerables a los ataques físicos, pero también morales y emocionales. Eso nos cuesta. E implica soledad. Pero hay una fuerza interna que nace del amor a la justicia que nos mantiene en pie.


Qué bueno que ahora reaccionan. Pero no olvidemos que esta tarea la estamos trabajando tarde. No queremos más víctimas de Santarrosa pero tampoco del resto de bullies y troles que se pasan buscando víctimas para proteger el sistema y cómplices que carecen de todo sentido de decencia a la hora de adelantar sus agendas personales.

Es hora de tener miedo

Si todavía no sienten miedo con lo que estamos viendo en Puerto Rico y el planeta, están tarde. La violencia económica y política que ya est...