Cuando las mujeres nos negamos a asumir el rol de princesas desvalidas que nos asigna la sociedad, inmediatamente nos convertimos en brujas y rebeldes. Pero, después de todo, ¿es tan malo ser una bruja rebelde? Reafirmar nuestra identidad, reclamar espacios para la equidad es cosa de todas... de brujas y ex-princesas.
26.11.15
23.11.15
Tetas y economía: A 2 días del Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres
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| Las matrias como parte de una manifestación en Santurce, oct. 2015 |
Una: Complacer a algún o algunos hombres. A veces a muchos.
Dos: Para alimentar una estrategia de ventas. Ya saben: automóviles, bebidas, perfumes, accesorios deportivos, inversiones...
Tres: Para parir más trabajadorxs y consumidorxs que muevan la rueda económica del sistema.
Las tetas y la economía tienen más de un punto de encuentro en nuestro país y ninguno de ellos nos conviene porque nos coloca en estado de vulnerabilidad ante la violencia. No sólo la violencia en relaciones de pareja, sino la violencia social, la económica, la obstétrica y la mediática. Una teta libre es una amenaza a todo un sistema que necesita mantener el control sobre nosotras.
La reivindicación de los cuerpos de las mujeres debe ser parte de cualquier agenda de derechos humanos. Sin poder sobre ellos, carecemos de oportunidades económicas, políticas y sociales reales. Que algunas nos sintamos libres, no nos hace libres a todas. Ni siquiera a quienes nos pensamos así.
Por cada una de nosotras, y por todas, hay que insistir en la equidad para alcanzar la paz.
A continuación mi reflexión del mismo 28 de octubre.
Manifestación política en reclamo de espacios de respeto y libertad para los cuerpos de las mujeres.
28 de octubre de 2015- Santurce
Vivimos tiempos extraordinarios. Convulsos. Retantes. Tiempos en los que se nos presentan nuevas fronteras que transgredir en nuestro camino a la equidad, la justicia, la paz y la libertad. Cada nueva frontera es externa e interna. Nos vencemos para vencer. Vencemos la otredad que trata de asignarnos un rincón del mundo y luego encontramos que nosotras mismas tenemos rincones elegidos aún en contra de nuestro deber de ser libres.
Ser libres no es sólo un derecho. También es un deber cuando de nuestra libertad depende la de otras personas.
Hoy yo fui un poco más libre. Por mí. Claro. Pero también por las demás mujeres que viven esta Isla. Cuando creíamos que nuestros cuerpos eran campo seguro en el que nosotras mandábamos, un acto vandálico contra el mural de Moriviví y Coordinadora Paz para la Mujer nos recordó algo que sabíamos: nuestros cuerpos siguen siendo campos de batalla y nadie nunca nos pidió permiso para usarlos.
En nosotras se deleitan los medios de comunicación, la publicidad que vende productos con nuestros cuerpos, los compradores de sexo, los mercaderes de una medicina que nos hace creer que necesitamos transformaciones vanas, las fábricas que convierten los cuerpos de las obreras en máquinas que luego desechan, las castas que necesitan que paramos sus hijxs, las iglesias que nos definen como esclavas domésticas modernas y hasta lxs políticxs que exhiben esposas perfectas. Nos tratan como cosas y como cosas nos quieren controlar. Al extremo de poner en manos ajenas en qué momento y circunstancias es aceptable vernos y en cuales no.
Para mí, el día de hoy se trató de decir basta. Se trató de elegir cuándo, cómo y dónde yo dejo ver mi cuerpo. También el por qué. Estoy segura de que cada mujer de las que hoy llegó y se mostró ante el mural tuvo sus propias razones. Todas válidas. Todas apalancadas en una voluntad y un valor gigantes porque, lo sabemos, no fue un acto común, ni silencioso, ni sumiso. No fue un acto esperado de las mujeres. Transgredimos el rol que nos quieren asignar.
No quiero retirarme hoy sin decir cuánto agradezco a la vida el que me haya permitido ser parte de este evento de hoy. Liberarme. Retar. Trabajar por la libertad y el respeto a los cuerpos de otras mujeres que tal vez nunca conoceré, que quizás no han nacido pero que sentirán el efectos de las alas de mariposas que agitamos hoy. Mujeres y hombres solidarios.
Amor para todas las desnudas. Amor para todas las que nos acompañaron allí o en energías. Amor para los compañeros que nos apoyaron.
Amor gigante para mis amadas matrias. Orgullosa de ustedes. Agradecida de ser parte de ese círculo mágico que creamos todas y todos.
21.11.15
Mundo fálico: A 4 días del Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres
Hoy ha sido sábado de libros, arte y música. Y en la música, Welmo Romero con sus líricas y ritmos en vivo en FLIA 8.
Y nos canta "Mundo fálico". Y me recuerda lo feliz que me hace encontrarme en mi camino a hombres solidarios, feministas, comprometidos. Y sé que, en efecto, el mundo sigue siendo fálico pero hay hombres capaces de ver-se, renunciar a la comodidad y trabajar para la equidad.
Lo masculino sigue pareciendo superior para algunas personas. La medida de lo bueno, lo poderoso, lo valioso. En contraste, lo femenino es lo débil, lo inferior y la obediencia/sometimiento. Retar esas concepciones es urgente. Y para ello, la cultura es fundamental.
Una cultura que fomenta la equidad es también parte de una estrategia de paz. A cuatro días del Día Internacional de No Más Violencia hacia las Mujeres, pensemos en cómo seguir creando espacios culturales de equidad que logren contrarrestar los de desigualdad.
18.11.15
Concertación de esperanza: A 7 días del Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres
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| Asistencia a Conversatorio de IGEA y Matria- "Más mujeres, mejor política" |
El conversatorio "Más mujeres, mejor política" que celebraron IGEA, Matria y La Ruta de las Mujeres en Libros AC se llenó a capacidad. Más de 60 personas llegaron para escuchar, hablar y hacer compromisos personales con un propósito común. Se logró una concertación de esperanza en un espacio al que llegamos con tan sólo un inmenso deseo de aprender y escuchar a otras mujeres.
¿Qué dijeron las compañeras Tati Fernós y Verónica Rivera? ¿Qué dijeron las mujeres del público? ¿Qué preguntas nos quedan sobre la mesa? De eso escribiré más adelante y con más detalle. Pero les adelanto que vivimos tiempos extraordinarios en los que frente a la adversidad y las estrategias de inmovilización que nos tratan de aplicar desde tantas estructuras tradicionales, muchas mujeres y hombres que llegaron allí han decidido responder con amor, solidaridad y acción.
Hoy soy más feliz que ayer.
17.11.15
La solidaridad como estrategia política- A 8 días del Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres
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| Taller de La Ruta de las Mujeres de Proyecto Matria en Piñones, 2012 |
16.11.15
Ver a las otras: A 9 días del Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres
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| Árbol de mensajes, abril 2012, Estambul Turquía |
Vivimos en un sistema que nos educa para ser machistas. A hombres y a mujeres. También para ser otras tantas cosas que minan nuestra capacidad de amar al prójimo y sentir empatía. Los prejuicios nos impiden ver la humanidad ajena y si no la vemos, no podemos tener una sociedad justa y equitativa.
Si queremos erradicar la violencia hacia las mujeres tenemos que aprender a verlas. Esa tarea es compleja. Nuestras historias de vida nos dan un marco de referencia limitado. Nuestros pensamientos domesticados nos hacen rechazar las personas diferentes. Nuestros miedos nos hacen criticar conductas que sentimos amenazantes. Y así, se nos pasa pensar en las mujeres que viven en soledad, enfermas. No las vemos, no existen. Nos imaginamos que las que viven en pobreza están dándose la buena vida a costa del PAN o de otras ayudas del gobierno. No hemos vivido esa pobreza, no existe. No hemos sido víctimas de un evento de violencia en nuestras relaciones de pareja, le decimos mentirosas a las que denuncian la que sufren. No nos ha agredido sexualmente un ser querido, dudamos de la palabra de las niñas o jóvenes que se atreven a hablar. No nos han negado tratamiento médico, decimos que con la "tarjetita" todas las demás mujeres tienen servicios... La lista sería larga. Aún la de las violencias que sufrimos en carne propia y no reconocemos.
Así que hoy, mi invitación es a ver a las otras mujeres. Niñas, jóvenes, adultas y viejas. De cualquier clase social, pero en especial las que son invisibles a la mirada común porque no cae en los perfiles que los medios y la publicidad necesitan para sus agendas de lucro.
Veamos. Ese es el primer paso para entender, para amar y para comprometerse con la equidad.
30.9.15
Facturitas
30 de sept de 2015
Parece que algunas personas creen tener derecho a pasar facturas a cuenta de derechos humanos. Ya se ven mensajes aquí y allá proclamando gestiones exitosas por los derechos humanos de las comunidades LGBTT, las mujeres y otros grupos tradicionalmente discriminados. Antes de que a alguna agencia de publicidad se le ocurra lanzar eslóganes engañosos, repasemos las cuentas para ver quién le debe a quién.
15.9.15
Degollar el cordero
7.6.15
Del matrimonio ideal y otras cuestiones LGBT
9.5.15
La amarga melancolía del amar y no ser
24.4.15
Amor y Perversión
10.3.15
Esa catástrofe llamada equidad
29.1.15
Con el diablo en el cuerpo
29 de enero de 2015
“Hoy tengo el diablo en el cuerpo”, cantaba la Lupe hace décadas. Pero ese mismo diablo parece haber estado visitando a las mujeres desde el origen de la humanidad. Sin él, no habría raza humana. ¿Parece un chiste de mal gusto? Lo es. Pero lo peor es que en pleno Siglo XXI el tema del cuerpo y sexualidad de las mujeres siempre termina siendo discutido en un pantano religioso y “moral” sin sentido.
Implica, además, negarnos control de nuestros cuerpos. Somos brutas u oportunistas si quedamos embarazadas pero se nos niega el acceso a educación sexual, los planes médicos no cubren anticonceptivos y se crea la falsa impresión de que el aborto es ilegal en la isla. Todo esto gracias a las acciones de grupos que se esconden tras sus biblias para intervenir en los cuerpos y creencias ajenas.
25.11.14
Nada de pena
Publicada originalmente en El Nuevo Día
22 de noviembre de 2014
Cada vez que me enfrento a un evento de violencia de esos que arrasan con la vida de las mujeres, me pregunto cómo hemos sobrevivido a la humanidad. Por siglos, y de manera consistente, a las mujeres se nos han negado derechos humanos fundamentales: a educarnos, a decidir sobre nuestros cuerpos, a trabajar, a ser dueñas de bienes, a liderar, a ser parte de los círculos de poder que deciden sobre nosotras y sobre el resto del planeta. Sin embargo, esa pregunta siempre encuentra una contestación cuando miro a mi alrededor y veo las maravillosas guerreras amorosas y valientes que rodean mi vida de tantas maneras.
Son guerreras que no se rinden a pesar de vivir en un sistema que sigue oprimiéndolas y que me han dado lecciones que ya son parte de mi forma de ver la vida y de actuar. Desde ellas y con ellas tenemos muy clara lo que es la propuesta de Matria para un país en el cual dejemos en el pasado la violencia de género. Quizás la lección más importante de todas es que a pesar de la diversidad de circunstancias y realidades de las mujeres, todas, aún sin reconocerlo, hemos sido objeto de algún tipo de violencia por el mero hecho de ser mujeres. Así que nuestra propuesta de equidad y paz, tiene como primer paso el hacer visibles esas formas de violencia, ampliar el discurso, ir má allá del tema de violencia doméstica y reconocer que hay estereotipos que nos hacen daño, ideas sobre las mujeres que degradan nuestras capacidades, expectativas sociales que nos imponen decisiones y nos quitan oportunidades para el desarrollo y expresiones culturales que sancionan la violencia hacia nosotras. Ver las manifestaciones de violencia y reconocerlas, trae como segundo paso el tomar conciencia sobre su origen: la desigualdad.
Si la desigualdad es el origen de la violencia hacia las mujeres, impulsar la equidad es la única respuesta aceptable para nosotras. Ya en este momento se nos hace muy difícil tolerar respuestas a medias o soluciones para las crisis. Ya nuestra Isla debe plantearse pasar de la pena cada vez que una noticia sobre feminicidios les abofetea desde una periódico, a las acciones que detengan la violencia.
Hay cuatro áreas que ameritan acciones urgentes y valientes desde el gobierno y desde la sociedad: educación, desarrollo económico, salud y participación política. En un estudio del Foro Económico Mundial, se descubrió que los países que han logrado un mayor avance en la equidad y derechos de las mujeres, son aquellos que han trabajado dando prioridad al acceso de las mujeres a esas áreas de desarrollo. ¿Podemos decir que en Puerto Rico se ha trabajado para nuestra equidad? Aún honrando el trabajo hecho por otras compañeras, hay que reconocer que nos queda bastante tarea pendiente. Tarea para nosotras en la sociedad civil y tarea para el gobierno. También tarea para las empresas, grupos políticos, uniones y comunidades laicas y religiosas. Todas nuestras instituciones tienen que comprometerse para una trabajo que supere el discurso tradicional del "ay bendito" y se mueva al "vamos a hacer algo".
Hacer implica mucho en este contexto. Implica mirar datos y estudios, identificar prácticas efectivas, escuchar las voces de las mujeres, hacer planes concretos, asignar presupuesto, asumir discursos coherentes y respaldarlos con acciones, ser consistentes y sobre todo, ser honestas y honestos con el país. De pena en pena nos siguen matando y nos siguen dejando al margen de nuestros derechos humanos. Nada de pena. Lo que necesitamos es equidad y de eso se trata este Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres.
20.6.14
Maite, Lisa y un peso en el bolsillo
Es hora de tener miedo
Si todavía no sienten miedo con lo que estamos viendo en Puerto Rico y el planeta, están tarde. La violencia económica y política que ya est...
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