1.9.10

Loss Mitigation


Nota: La columna que verán a continuación fue publicada en El Nuevo Día el viernes 27 de agosto de 2010. Por razones de espacio, hay algunos datos que no se incluyeron en la misma, pero estoy incluyéndolos al final de esta versión para Facebook y mi blog. Los mismos son relevantes dado el hecho de que el Gobierno y la Banca insisten en que el programa de incentivos se hizo para los consumidores y NO para la Banca y los Desarrolladores. Ante esto, yo opto por sonreir sarcásticamente porque ellos mismos no se creen eso. Lo que dan ganas de llorar es que la desinformación lleve al país al creer ese cuento y que cada cual piense que esta realidad no le afecta.

Esta semana visité el departamento de “Loss Mitigation” de uno de los pocos bancos que aún quedan en pie en nuestra Isla. “¿Y qué es eso?”, se preguntará quien lee esta columna. Ese departamento está a cargo de mitigar las pérdidas que se generan cuando las personas no pueden pagar sus hipotecas. “¿Las pérdidas de quién?”, será la otra pregunta. Pues de los bancos, claro. Sí, también de las personas que no pagan sus hipotecas y que tarde o temprano perderán sus casas. Hay muchas de esas personas por ahí, créame.

Y nuestro gobierno, ¿tiene un departamento de “loss mitigation” para toda esta gente? Para ellas no, pero para los desarrolladores sí. ¿No es eso lo que están creando con el plan para incentivar el mercado de viviendas preparado a petición de los constructores y la banca? Todo sea por vender las nuevas casas aunque en el mercado haya un desplome en la venta de casas usadas.

La avaricia desarrollista de la última década saturó los mercados de vivienda con casas y apartamentos que al día de hoy valen menos de lo que deben sus hipotecas. Peor aún, la negligencia y complacencia del gobierno colaboró para derrumbar nuestro mercado de inmuebles y dejar sin salida a quienes, por haber perdido su empleo, ni siquiera tienen la opción de vender su casa para salvar algo de su inversión.

Esta cadena de pérdidas no se limita a quedarse en la calle. Quien piense eso es un ingenuo o es asesor del gobernador en asuntos económicos. Cuando las familias de nuestro país comienzan a perder sus hogares, pierden también la estabilidad necesaria para satisfacer otras necesidades básicas: alimento, educación, salud. Quedan excluidas del acceso a la toma de decisiones que les afectan y con ello, cierran tristemente el cerco de desigualdad que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.

¿Podemos mirar este país, esta patria que tenemos y no compadecer a quienes tienen que mitigar sus pérdidas con lágrimas y desesperación? ¿Queremos continuar creyéndonos las mentiras que nos presenta el gobierno y manejando cada cual sus propias miserias sin entender que somos un solo país, un solo presente y un solo futuro? Que nos defina la acción solidaria y no la complicidad de la indiferencia.

Datos adicionales para pensar y repensar:

1.En julio pasado, el mercado de venta de casas usadas cayó en un 27% en los Estados Unidos. El gobierno de Puerto Rico no ha provisto los datos para la Isla pero parece evidente que la caída acá es similar. Basta con ver las noticias relacionadas publicadas en las últimas semanas en la prensa de la Isla y en las cuales se menciona la disminución en el valor de las propiedades en la Isla.
2.En ningún momento el gobierno, la banca o los desarrolladores han explicado cuánto cederán de sus ganancias los desarrolladores que se beneficien de esta ley de incentivos. Es decir, el CRIM y Hacienda pierden ingresos para subvencionar las exenciones que la ley otorga, pero los desarrolladores no ponen nada de sus bolsillos. Si el interés es tanto, los desarrolladores pudieron haber lanzado sus propias ofertas en las cuales ELLOS pagaran los sellos y gastos notariales. ¿No es lo que se hace en los libres mercados habitualmente? ¿Por qué los contribuyentes deben pasar más trabajo sosteniendo el gasto público de la Isla mientras el gobierno le regala a estas personas exenciones y salvavidas financieros que sólo a ellos benefician?
3.El mercado de la Isla está pidiendo a gritos viviendas de bajo costo. Una familia promedio en la cual una pareja trabaje a salario mínimo NO cualifica para préstamos hipotecarios de más de $100mil. ¿Por qué seguir incentivando las construcciones de más de $100mil y $200mil?

6.8.10

¡Viva la República, Abajo los asesinos!


Publicada en Voces de El Nuevo Día
6 de agosto de 2010

“Para doña Lolita”

Todavía me conmueve la consigna pintada con sangre sobre un muro por Bolívar Márquez, uno de los cadetes nacionalistas asesinados en la masacre de Ponce. Esa consigna es universal y contiene, en sus breves seis palabras, miles de palabras que podrían muy bien convertirse en las consignas de nuestro país en nuestros días. Una de ellas podría ser muy bien “¡Viva la equidad, abajo los opresores!” y ser cantada, pintada, esculpida y gritada en las cuatro esquinas de nuestra Isla. Porque, ¿no tenemos acaso el legítimo derecho a disentir, a denunciar y a proponer lo que creemos necesario para nuestra patria?

¿Debe sorprender entonces que el Movimiento Amplio de Mujeres pinte un mural contra la violencia machista? Claro que no. Y al hacerlo, no sólo es un grupo de mujeres que lucha en contra de la violencia de género, sino un grupo de ciudadanas que rescata el derecho a la libertad de expresión y de asociación, el derecho a exigir justicia y el derecho inalienable de todo un país a vivir con dignidad.

Las mujeres de nuestra Isla se han destacado por su valentía en momento de crisis. Fue una mujer quien levantó la bandera puertorriqueña cuando cayó al pavimento en medio del tiroteo en la Masacre de Ponce. Otra mujer, Blanca Canales, declaró la República de Puerto Rico en el 1950 mientras ondeaba nuestra bandera. Años más tarde, Lolita Lebrón lideró al grupo de nacionalistas a quienes se les encomendó llamar la atención mundial sobre la situación de la Isla a través de un ataque en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

No debe sorprendernos, por lo tanto, que las mujeres sigamos siendo uno de los grupos que con más tesón y perseverancia luchemos por las causas que consideramos importantes para Puerto Rico. Así lo hemos hecho para adelantar los derechos humanos de las mujeres en la Isla y también para salvaguardar la dignidad y los derechos de otras poblaciones vulnerables.

Más que exigir el derecho a pintar un mural, el Movimiento Amplio está retando los límites entre el silencio de la sumisión colectiva y las voces de la valentía y la dignidad.

22.7.10

Fraude electoral

Publicada en El Nuevo Día
22 de julio de 2010

Nuestro país vive hoy las consecuencias del fraude electoral del 2008. Sí, porque eso precisamente son las campañas publicitarias en las cuales los partidos políticos invierten millones de dólares para vendernos sus candidatos como se vende un producto. Un producto pulido y brillante pero hueco: un grupo de políticos sin liderazgo genuino, sin valores e incapaces de mantener la confianza de nuestra gente.

Los últimos dos años han retado nuestra democracia de manera contundente. Hace tiempo que no veíamos tantos movimientos sociales reclamando espacios de expresión pública y haciendo esfuerzos organizados para incidir en la gestión gubernamental.

Evidentemente esto ocurre porque ni la Legislatura ni el Ejecutivo responden a las necesidades del país y, peor aún, la gente ya no les cree sus anuncios, sus discursos y sus “performances” alusivos a la democracia.

Pero, ¿de qué democracia nos hablan realmente? ¿De la libertad y democracia de la cual habló el general Miles en el 1898 al invadir Puerto Rico? ¿Nos prometen, como prometió él, “la mayor suma de libertades compatible” con su definición de autoridad y violencia de estado?

Ya no estamos para escuchar sus frases escritas por publicistas.

Parecería que esta columna está fuera de tiempo: a dos años de las elecciones pasadas y dos antes de las próximas. Pero no es así. No hay mejor momento que este para mirar los resultados del fraude publicitario de las elecciones pasadas y tomar la decisión consciente de no permitir que eso se repita en las próximas.

Estamos a tiempo de trazar una raya roja sobre los nombres de todos lo políticos que no se merecen nuestros votos en las próximas elecciones. Mejor aún, estamos a tiempo de crear, desde el pueblo mismo, una visión concreta de lo queremos para el futuro y un nuevo liderazgo que nos responda a nosotros y no a partidos políticos.

El derecho a la libertad y dignidad que emana de nuestra Constitución nos ampara en este esfuerzo. Ahora nos corresponde a todas y todos darle vida a la democracia y garantizar libertad a las futuras generaciones.

Ya no podemos darnos el lujo de ser consumidoras de propaganda. Nos toca reconstruir nuestra patria.



10.6.10

Yo mujer


¿A quién le gusta que Playboy celebre en Puerto Rico una de sus fiestas de aniversario? A mí no, porque reconozco que tanto Playboy como otras empresas basadas en la explotación de las mujeres existen gracias a la desigualdad de géneros. ¿Es este un planteamiento moralista? No. Allá los moralistas con sus expresiones mojigatas sobre la sexualidad y el terror a los cuerpos. De lo que yo hablo es de sexismo.

¿Y qué es sexismo? Me siento obligada a definirlo porque a veces, de tanto usar un término, se presume que todo el mundo lo entiende y a fin de cuentas no es así. El sexismo es la tendencia a valorar a las personas en virtud de su sexo, sin considerar otras características como su trabajo o sus aptitudes. Desde el pensamiento sexista, una mujer deber ser sumisa, callada y obediente. También debe cumplir con parámetros estéticos rígidos que excluyen y discriminan a las que no cumplen con ellos.

Playboy se ha hecho millonaria explotando el sexismo y, con ello, crea una combinación de expectativas y estereotipos letal para muchas mujeres y niñas. En el mundo Playboy está bien ver a las mujeres como objeto y en el mundo real ser objeto se convierte en sinónimo de ser víctima del tráfico de humanas, de la pedofilia, de la pobreza y de la violencia. La actividad de Playboy me enfrenta a una situación particular. Por un lado, como feminista debo repudiar la explotación sexual de las mujeres, y por otro lado, como mujer, debo reclamar el derecho a decidir sobre mi cuerpo, a disfrutar y disponer de él desde mi libertad.

Se ha dicho que el cuerpo de las mujeres es un campo de batalla. Y así es. Nuestros cuerpos no sólo son violados, humillados y agredidos para destruir al enemigo en los escenarios de guerra. En sociedades como la nuestra, se convierten en presa de otras batallas económicas y de poder como las que vivimos día a día y en la que los medios, la iglesia y los emporios económicos aspiran a controlarnos. Ante esto sólo queda como estandarte de la libertad la conciencia de cada mujer a la hora de decidir dónde se posiciona y por qué.
Vea otras opiniones en los siguientes links:
Mujeres en Puerto Rico por Verónica Rivera

6.6.10

¡Llegó el domingo! A marchar por lo derechos humanos de las personas LHBTT. ¡A exigir un Estado laico! Y sobre todo: ¡A demostrar cuánto amor tenemos de verdad! Porque cuando amamos, permanecer en silencio y pasividad ante las injusticias y el odio de los prejuicios NO es una alternativa...

27.5.10

Galanes


Hecho #1: Osvaldo Ríos es un agresor convicto por un caso de violencia doméstica y otras compañeras suyas han expresado públicamente que también fueron agredidas por él. Hecho #2: La dirección de la Parada Puertorriqueña en Nueva York declaró que no considera tal convicción como algo relevante y que lo que consideraron para designarlo como padrino internacional de la parada fue su trayectoria como galán de telenovelas. Conclusión: La maldición de los galanes de telenovelas nos persigue más allá de la pantalla de los televisores.

Siempre he estado convencida de que las telenovelas son el enemigo número 1 de la equidad para las mujeres. Basta con mirar las telenovelas que invaden los canales locales en estos días para ver el desfile de galanes borrachones, infieles, maltratantes, agresores sexuales, mentirosos y manipuladores que conquistan con tales atributos y una cara linda a las mujeres que luego de sufrir, llorar y pasar las de Caín le perdonan todo para más tarde desfilar hasta el altar y vivir felices para siempre… o al menos hasta que las letras de la palabra FIN desaparecen de la pantalla del televisor en el último capítulo. Todo se perdona. Todo se olvida desde una perspectiva social que minimiza la violencia en contra de las mujeres, la justifica y peor aún, responsabiliza a las mismas de su propia victimización.

Lamentablemente, miles de mujeres deben vivir en carne propia la realidad de amar, convivir y sobrevivir a sus propios agresores… a sus propios galanes que le regalan flores mientras les asesinan el espíritu y los sueños.

Ahora, Osvaldo Ríos está invocando a Dios en una carta abierta recientemente publicada, para convencernos de que se rehabilitó y de que está en contra de la violencia doméstica. Su mera afirmación no convierte en un hecho su rehabilitación. Lo que sí es un hecho es que esto ya no se trata de él, sino de cómo ciertos grupos siguen minimizando la violencia doméstica y justificándola. Nos dejan ver con sus actos, que los galanes- reales o ficticios- pueden quedar impunes a pesar de su violencia mientras sus víctimas se convierten en el personaje secundario y olvidado de la telenovela social.

21.4.10

El Trujillo de verdad


Tan recientemente como este domingo, estuvo en nuestra Isla la hija del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo. Una visita que no se anunció demasiado, pero que logró abarrotar el salón de Casa de España en el cual la misma presentó su libro titulado “Trujillo, mi padre... en mis memorias”. La hija del dictador habló de un Trujillo… y olvidó totalmente al de verdad.

Ese olvido es una bofetada a las miles de personas dominicanas que habitan Puerto Rico y para cada persona de nuestra Isla que tenga un mínimo de respeto por la vida y los derechos humanos.

O ¿es que acaso a las amigas y amigos de la Casa de España se les olvidó que fue Trujillo quien ordenó el asesinato de las hermanas Mirabal? Tal olvido sería inaudito porque, aún hoy, cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de No Más Violencia Contra las Mujeres en memoria de estas tres hermanas.

Pero trascendamos el asunto de género, que obviamente para los simpatizantes de Trujillo en Puerto Rico no es importante. Miremos el asunto de raza y etnia y recordemos cómo bajo el trujillato se promovió el genocidio de nuestros vecinos haitianos. ¡Ah, pero claro! En nuestro país se ha acorralado en la pobreza, la violencia y el discrimen a Loíza y a otras comunidades negras. ¡Qué les va a importar el genocidio haitiano!

Trascendamos el racismo entonces. Miremos ahora el asunto de la pobreza y la desigualdad. Bajo el mandato de Trujillo, tres cuartas partes del pueblo dominicano vivían bajo niveles de pobreza y más del 50% era analfabeta. Al momento de su muerte, sin embargo, su fortuna se calculó en más de $100 millones… Bueno, a nuestros amigos de la Casa de España eso no les afecta y no le ven la gravedad, pues no son parte del más del 50% de nuestra población que vive bajo el nivel de pobreza.

Trujillo representó la violencia de género, el racismo, la xenofobia y la opresión de la disidencia y acá, en el 2010, un grupo de personas decide recibir y aplaudir a su hija y escucharla mientras defiende al ser humano que fue su padre… ¿Por qué será esto? ¿Será porque piensan igual que él?

6.4.10

Con o sin Dios

Publicada en El Nuevo Día
3 de abril de 2010

Si Dios existiera, nos querría libres… tan libres como para elegir si creemos en él o no, tan libres como para hacer lo correcto por puro amor al prójimo y no por temor a su ira. Desearía que usemos esa libertad asumiendo responsabilidad plena por nuestras vidas y por nuestro paso por el planeta. Seguramente, si Dios existiera, miraría con agrado a las personas que día a día trabajan para adelantar la equidad y la justicia y no les preguntaría si creen en él o no. Para él, no serían las creencias las que den la llave a la eternidad, sino los actos de amor y solidaridad.

Cerca de la semana en la cual se conmemoró el viernes santo de la fe cristiana, muchas personas hablarán de creencias y afirmarán que esa fe es la que nos define como pueblo y la que debe gobernar aún a pesar del Estado laico en el que vivimos. No puedo evitar mirar a esas personas con gran inquietud. No porque ser cristiano sea algo malo, sino porque pensar de manera tan absoluta en cuanto a una creencia religiosa implica desamor hacia quienes manifiestan su espiritualidad de otra manera. No puede existir amor sin respeto y no existe respeto cuando se quiere imponer una creencia religiosa a la fuerza.

Tal vez, ante la violencia del coloniaje, nos parece aceptable la idea de imponer a la fuerza ideas religiosas y una moral rígida que sólo beneficia a los poderosos que se aprovechan de ella. Los españoles impusieron su religión como parte del proceso de dominación de nuestra Isla y los estadounidenses reforzaron esa estrategia cuatro siglos más tarde. ¿Alguno de ellos nos hizo libres?

La verdadera libertad no está cimentada en el miedo o la imposición de creencias religiosas, políticas o sociales. La verdadera libertad, esa que permite amar incondicionalmente, nace de un proceso de transformación que nos reta a mirarnos y a mirar al prójimo con respeto.

Si Dios existiera, jamás querría vernos como ciegos seguidores de los mensajeros del miedo y de la intolerancia. Nos querría libres, con o sin él.

www.brujasyrebeldes.blogspot.com

8.3.10

Vivir la equidad


Reflexión en el 8 de marzo

Muchas veces pensamos en la equidad como algo abstracto, una utopía de la cual se conversa… Sin embargo, la equidad debemos vivirla desde nuestra cotidianidad. “¿Cómo vivir la equidad?”, se preguntarán algunas personas. Afirmándola con nuestros actos, aspirando a la libertad, siendo honestas con lo que pensamos, hacemos y sentimos.

Si tenemos pensamientos limitantes, y nos vemos a nosotras mismas como seres inferiores o con capacidades limitadas, estamos afirmando la desigualdad. Sin embargo, cuando somos capaces de aceptarnos a nosotras mismas, de vislumbrar el éxito al cual aspiramos y de confiar en nuestras capacidades, afirmamos la equidad porque nos sentimos amparadas en nuestra propia humanidad infinita y maravillosa.

No habrá quien nos haga pensar que somos incapaces de algo… avanzaremos hacia los espacios de poder, de libertad y de democracia de tú a tú con otros grupos o sectores.

Un pensamiento de seguridad y equidad, es un pensamiento de libertad.

Nuestras acciones dan cuerpo a la equidad. Le dan vida cuando aceptamos roles de liderato, cuando damos el frente a la hora de asumir responsabilidades, cuando decimos o hacemos lo que sabemos correcto aún por encima de las amenazas, el miedo o la adversidad. Es inaceptable rendir nuestras acciones a valores contrarios a los que defendemos…

Una acción que afirma la equidad, es una acción que repercute en la vida de otras mujeres, porque es una onda expansiva de solidaridad.

Habrá quienes quieran hacernos sentir desvalidas, tontas, incapaces o cobardes. Sin embargo, desde nuestra libertad interior, nosotras podemos elegir cómo nos sentimos. Hoy en Puerto Rico, la supervivencia de nuestros derechos como mujeres depende en gran medida de nuestra elección. Estamos llamadas a sentirnos valientes, inteligentes, humanas plenas y con derechos.

Para alcanzar la equidad y la libertad, primero debemos sentirla en nuestros corazones.

4.3.10

Gallinas cluecas


Publicada el 4 de marzo de 2010

El Nuevo Día


Esta semana tuve la terrible experiencia de escuchar a la Secretaria de la Familia exigir por radio que las mujeres que atraviesan situaciones de violencia doméstica actúen como gallinas. Sí, así como lo oyen. Inclusive, llegó a decir que las gallinas son mejores protectoras de su prole que estas mujeres. Y que conste, no lo dijo una ni dos veces, sino varias. Partiendo de esta terrible e inadecuada comparación, a renglón seguido advirtió con voz sentenciosa, que estas madres que “permiten” que ocurra la violencia doméstica son nada más y nada menos que “procesables”, cómplices de la violencia y merecedoras de que se les remueva la custodia de sus menores .

Aparentemente hay varios temas en los cuales la Secretaria de la Familia es poco conocedora. Uno de ellos es el de las gallinas, y el otro el de la violencia doméstica y los patrones de poder y control que se desarrollan en torno a ella.

De las gallinas parece desconocer que como animales que son, actúan sin estar sujetas al manejo de emociones y pensamientos que manejamos los seres humanos. También parece desconocer, que una gallina actúa en total sumisión ante el gallo, que de paso es polígamo y está autorizado en su sistema jerárquico a disciplinar a picotazo limpio a cualquier integrante del clan que no le obedezca.

De la violencia doméstica desconoce que la misma no se vive y se sufre de manera voluntaria. Ignora que las mujeres no la permiten sino que la sobreviven como pueden hasta descubrir que tienen otra alternativa. Hablar en términos de culpa al referirse a una sobreviviente de violencia doméstica, es liberar de responsabilidad al agresor y a la construcción social que crea las condiciones de desigualdad que provocan esa violencia. ¡Qué hablar de los niños y niñas! Su mayor victimaria no es su madre, es la incomprensión y la falta de voluntad de las funcionarias como la Secretaria para trabajar la prevención de violencia desde una perspectiva integral y de equidad.

Pero, ¡ah claro!, se me olvidaba que con la Promesa de Hombre todo ha de estar resuelto. ¿Para qué saber de gallinas y de violencia de género? Si con que las mujeres obedezcan y actúen como gallinas todo queda resuelto y en paz…

http://www.elnuevodia.com/columna/680485/

15.1.10

Valor y precio

Publicada en El Nuevo Día
14 de enero de 2010

Ahora está de moda atribuir la crisis nacional a la falta de valores del pueblo. Los líderes del gobierno se desgarran las vestiduras y se arrancan el cabello para luego correr a pedir auxilio a los sectores religiosos. Pero, ¿qué hay tras esa constante repetición del gobierno y de ciertos líderes religiosos de que a nosotros, el pueblo, nos faltan valores? Nada más y nada menos que la intención de crearnos la idea de que somos inferiores ante ellos, la clase “gobernante” llamada a decidir por el bien de todos y por encima de todos.

Cabe preguntarse entonces si cada buen y buena ciudadana que lee esta columna siente que es culpable de la actual ola de violencia, de la pobreza y de la desigualdad porque carece de valores. ¿Y qué son valores? Más allá del concepto económico de valor, está el que atañe a la ética. Los valores que tanto se mencionan por el gobierno, deberían ser cualidades que orienten nuestra conducta y nos ayuden a decidir cómo actuar en distintas circunstancias de nuestra vida individual y colectiva.

Cualidades, que por cierto, muy bien podrían definirse sin necesidad de acudir a iglesias particulares. Sabido es que el valor del amor real y el respeto al prójimo no son patrimonio exclusivo de los líderes religiosos ni de sectas influyentes. Precisamente lo que define los valores humanos es su capacidad de trascender lo sectario para abrazar el respeto a la vida y a la dignidad de quienes nos rodean.

¿Son las personas de nuestro país honestas, respetuosas, solidarias y sensibles? Yo creo firmemente que la mayoría sí lo es. Creer en otra cosa, desvirtuar nuestra imagen de pueblo para señalar y culpabilizar de la desigualdad y la pobreza a quienes la sufren, es una canallada.

Irónicamente, quien habla de crisis de valores parece estar confundiéndolos con precio. Sí, porque mientras nuestro pueblo clama por equidad, paz y justicia, nuestros gobernantes toman sus decisiones en dólares y centavos. ¿Con cuántas monedas creen poder comprar nuestros valores? ¿Qué precio tiene la conciencia del gobernador y de la legislatura? Para hablar de valores hay que vivirlos y no confundirlos con diez dólares en el bolsillo. Para gobernar un país hay que entender la diferencia entre valor-y no me refiero al término económico- y precio.

22.12.09

Microhistorias retorcidas

Esto lo escribí para Voces contra la homofobia, el pasado 17 de diciembre de 2009

Como diría Eva (y no es la de la biblia): “Todos somos homosexuales.”

1.

-Tú lo que necesitas es un macho que te lo haga bien- le dijo el hermano. Y luego la violó.

2.

Vino corriendo como un súper héroe de 8 años a defender a su amiguita de los demás niños que la molestaban. Y la salvó, porque cuando le miraron les pareció más divertido golpearlo a él.

3.

Cuando parió a su hijo lo primero que le miró fueron los huevos, a ver si eran grandes. Cuando lo fue a ver a la morgue, desmadejado y roto, con la palabra pato escrita a cuchilladas, lo primero que le miró fue el pecho para ver si su corazón todavía era capaz de hablarle.

4.

-Eso no se puede hacer aquí- les dijo el policía gordo y trinco mientras le tocaba el hombro con la macana. –Aquí hay menores señoras- añadió. Y las dos mujeres que se besaban en la plaza tuvieron que marcharse.

5.

-¡Que los machos no juegan con muñecas carajo!- le gritó el padre mientras destrozaba la muñeca bebé con la que jugaba el niño. Veinte años más tarde, al niño le tocó cuidar de su papá con la delicadeza con la que se juega a las muñecas, mientras su compañero le daba la mano con los trajines del resto de la familia…

6.

-¡Mejor muerta que pata!- le gritó la madre como una energúmena. Al día siguiente no pudo despertarla.

7.

Se miró al espejo y sonrió feliz. Le gustaba lo que veía, parecerse a su papá con su camisa y corbata. Luego tuvo que quitarse esa ropa y ponerse la de ella para ir a la escuela.
8.

Abrió los ojos en el hospital y lo primero que buscó fueron los ojos de su compañera. Esos ojos que le dejaban saber que todo estaría bien. No la encontró. Sus hermanos no la dejaron entrar porque no era parte de la “familia”.

9.

Cuando salió de la reunión iba confiada en que le dieran el contrato. Nunca supo que le llamaron pata del diablo antes de elegir para el contrato al mediocre recién casado y blanquito que compitió contra ella.

10.

-Mira nene, tú pa lo que sirves es pa un night club. ¡Con esa pinta! ¿Quién te va a creer que eres ingeniero?

11.

-No me dejes solo con el doctor- susurró el hombre a su esposa mientras miraba al joven que se acercaba al cubículo.

12.

Envejecieron juntos, tal y como siempre quisieron. Cuando murió el primero, el segundo tuvo que llorarlo a solas y de lejos porque los sobrinos ajenos se llevaron el cuerpo amado y de paso, pararon en la oficina del abogado para pedir el trámite inmediato del desahucio que tenían planificado.

13.

El Día de San Valentín recibió decenas de tarjetas de nenas y de nenes. Las leyó con fruición y luego de pensarlo un rato concluyó que le gustaban todos y todas y suspiró.

30.11.09

Un pacto social


De momento tenemos al sector empresarial del país hablando de un "pacto social". Quizás el mismo pacto social del cual hablaba el gobernador Fortuño en el periodo eleccionario. Definitivamente NO están hablando del mismo tipo de pacto social que Puerto Rico necesita.


Un pacto social real depende precisamente de la sociedad en pleno, aunque parezca algo tan simple que ni valga la pena mencionarlo. El problema es que ciertos grupos, acostumbrados por años a ostentar el poder, a tener acceso a las riquezas y a disfrutar de un estado de privilegio, no son capaces de ponerse en los pies de los "otros" y las "otras"... esas personas que por generaciones han vivido en la pobreza, que ya dan por sentada la violencia, que no ponen un pie en un "shopping" grande y que saben- aunque traten de olvidarlo- que no son iguales a los líderes políticos que les piden los votos cada cuatro años, o a los empresarios que hacen alarde de su generosidad cuando donan $3 ó $4mil a alguna entidad benéfica...


El pacto social que nuestro país necesita debe convocarse desde los grupos sociales. Así sin más. Invitar a los empresarios y a los gobernantes y ver si llegan... Tener una agenda amplia y dar voz, no por privilegio o posición de poder sino por pura democracia, a quienes conocen mejor que nadie lo que necesitamos como país: a la gente común.

24.11.09

Un feminicidio como preámbulo al Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres

Si en nuestro país se quería simplicar el asunto de la violencia hacias las mujeres como un mero problema de violencia doméstica, una nueva muerte no ha dado en la cara con el hecho de que se trata de mucho más. Una mujer fue asesinada por un hombre que la pretendía y la acechaba y una niña de sólo ocho años tuvo que enfrentar al asesino de su madre y quedar con el corazón marcado para el resto de su vida.

Muchos medios se preguntan, y nos preguntan, por qué. La respuesta es compleja pero me atrevo a resumirla: Porque somo desiguales, porque hay quienes se sienten con el poder de agredir y porque el sistema les refuerza esa idea cuando se empecina en hacer ver los asuntos de las mujeres como asuntos estúpidos e innecesarios, cuando nos degrada, cuando nos excluye.

23.11.09

En Puerto Rico, las mujeres de pie ante un estado agresor

Estamos de pie ante un sistema de gobierno que se ha convertido en el principal agresor de las mujeres en Puerto Rico. De pie y resistiendo por nosotras y por otras poblaciones que son igualmente vulnerables. De la misma manera en que la violencia doméstica se trata de una cuestión de poder y control, la violencia actual del Estado en contra de las mujeres de la Isla es un asunto de poder y control matizado por una perspectiva acartonada de lo que son- y deben ser- las mujeres a la luz de una concepción judeo-cristiana de corte fundamentalista que se ha entronizado en la esfera gubernamental.

Este 25 de noviembre, Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres, es obligatorio hablar de la violencia hacia las nosotras en sus expresiones más amplias y profundas. Esa violencia no se limita a la violencia en relaciones de pareja (violencia doméstica) y es, en realidad, una violencia que se ha filtrado a través de muchas otras facetas de la vida de las mujeres. Pensar que la violencia doméstica es el único tipo de violencia que se inflige a las mujeres de la Isla es simplificar un asunto mucho más complejo.

Este año, no le permitiremos al Estado pasar por el 25 de noviembre sin señalar su propia violencia y sin que sientan la vergüenza de verse a sí mismos como lo que son: agresores de nuestros derechos humanos, secuestradores de la economía y asesinos del futuro de equidad que todas merecemos.

La violencia gubernamental por género la podemos ver en su forma más cruda en el discurso de legisladores que cuestionan la capacidad moral e intelectual de legisladoras de manera viciosa, en los proyectos de ley que radican para inmiscuirse cada vez más en la vida privada de las mujeres y en la negativa a confirmar a dos nominadas al puesto de Procuradora de las Mujeres que fueron nominadas por el Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico (MAMPR). Ambas cumplían con los requisitos del puesto y, sin embargo, fue confirmada otra cuyo único mérito es la sumisión a las políticas machistas y de corte fundamentalista religioso del gobierno actual. Todas estas situaciones han sido denunciadas por el MAMPR a través de los medios y de acciones de movilización.

La violencia del Estado está presente, además, en la transformación cada vez más evidente de un Estado que debe ser laico por mandato constitucional a uno teocrático, que pretende poner límites a los derechos que ya hemos adquirido y obstaculizar los que aún nos quedan por reivindicar. La aplicación de normas divinas y el empeño en amoldar la figura de las mujeres a una normativa religiosa de carácter misógino y fundamentalista, se refleja en la falta de aplicación de un análisis con perspectiva de género al desarrollar las políticas públicas relativas a economía, desarrollo, participación política, vivienda, salud y educación, entre otras.

Tanto la legislatura como la rama ejecutiva han demostrado un claro rechazo al concepto de género influidos por grupos religiosos de presión que han demonizado el mismo y han logrado excluirlo del análisis y desarrollo de propuestas de ley y acciones gubernamentales que afectan directamente a las mujeres. Uno de los ejemplos más claros de esta situación lo vimos en enero pasado cuando el actual Secretario del Departamento de Educación, Carlos Chardón, derogó una carta circular que establecía como política pública la incorporación de la perspectiva de género en el sistema de educación pública de Puerto Rico. Dicha carta fue el producto del trabajo y coordinación de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres con el anterior Secretario de Educación y atendía una preocupación genuina de los sectores que abogan por la equidad y seguridad de las mujeres: la necesidad de promover desde edad temprana el respeto a ambos géneros y atemperar el sistema educativo para que permita que tanto niños como niñas se reconozcan y se respeten como seres humanos con igualdad de derechos y oportunidades. Meses más tarde, el mismo Secretario de Educación emitió una nueva carta circular que aconsejaba a las maestras y maestros del sistema de educación utilizar los mandamientos bíblicos de la tradición judeo-cristiana como tema de reflexión al iniciar diariamente la jornada de estudios.

Otros departamentos y agencias de gobierno, como el Departamento de la Familia, han adoptado medidas que contribuyen a crear un ambiente gubernamental hostil para las mujeres. Sus políticas sobre asuntos como las pensiones alimentarias, demuestran una tendencia clara a dar preeminencia a las necesidades de los varones amparándose en un razonamiento según el cual ya se han dado demasiados privilegios a las mujeres, que son en su mayoría las madres custodias y jefas de familia a cargo del cuido y manutención de sus familias. Desde esta misma agencia de gobierno se lanzó una campaña de medios titulada “Promesa de Hombre” que pretende erradicar la violencia doméstica haciendo un llamado a los hombres para que protejan a las mujeres y para que, en su defecto, eviten “defenderse” de éstas con violencia. Esta campaña no sólo evidencia la intención gubernamental de dejar de lado a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres como eje de las acciones que se concierten para prevenir e intervenir con la violencia doméstica, sino que además, impulsa dos ideas estereotipadas y nefastas para las mujeres: o somos débiles e indefensas o somos unas brujas maquiavélicas de las cuales los hombres deben defenderse.

Para empeorar la situación de las mujeres ante el gobierno, en el ámbito laboral y económico se han aprobado leyes y se han tomado decisiones que impactan frontalmente a las mujeres sin considerar que en los últimos años las estadísticas económicas ya las ubicaban en una situación de desventaja frente a sus pares masculinos. El 58% de las familias lideradas por mujeres en la Isla viven bajo el nivel de pobreza. Ahora mismo, sin embargo, ese porcentaje está en pleno proceso de aumento pues el gobierno está ejecutando un plan de cesantías de empleados y empleadas públicas, de los cuales un 60% son mujeres. No podemos pensar que todo esto ocurre por mera casualidad. Es más bien la reafirmación sin palabras de un pensamiento que asigna a la mujer un rol secundario e irrelevante en la sociedad y que sólo la reconoce como parte del ámbito doméstico en una estructura familiar tradicional y heterosexual.

En el ámbito de la salud, el tema de los derechos sexuales y reproductivos- incluido el derecho al aborto- es un tema tabú que es evitado a toda costa. Recientemente es más probable ver campañas para la entrega voluntaria de bebés para adopción que campañas educativas para la prevención de embarazos y de infecciones de transmisión sexual. ¿Qué decir ante esto? Sólo que nuevamente nos enfrentamos a la idea de que la abstinencia, sobretodo de las mujeres, es el mejor remedio para todo… en especial para garantizar a los varones poder y control en el ámbito sexual. Ni qué decir de otros aspectos de la salud de las mujeres, como los cuidos durante el embarazo y parto, los servicios durante el proceso de menopausia, prevención de cáncer y otras áreas de importancia para su pleno desarrollo y bienestar. ¿Cuál es la política del Departamento de Salud al respecto? Silencio.

La violencia hacia las mujeres es mucho más que la violencia doméstica o la agresión sexual. La violencia hacia las mujeres existe cuando le son negados los accesos a los servicios y bienes que necesitan para su pleno desarrollo humano. La violencia hacia las mujeres se ejerce cuando desde el gobierno se da carta blanca a grupos religiosos para que sus ideas particulares sobre lo que deben ser las mujeres sean impuestas a través de legislación y políticas públicas en detrimento de los derechos humanos de éstas. La violencia hacia las mujeres se convierte en una agresión de parte del Estado cuando el mismo asume un rol activo en la elaboración de acciones gubernamentales que atentan contra la equidad y un rol pasivo cuando el sector privado es quien atenta en contra de ellas. ¿Qué es lo peor que le puede pasar a un ser humano ante el gobierno actual? Ser mujer, negra, pobre y lesbiana. Con un perfil como ese, se convertiría en el ejemplo perfecto de lo que es un grupo totalmente excluido de los cículos de poder y se convertiría además en el objeto de toda la violencia social que se promueve desde el gobierno.

Irónicamente, la sistemática y consistente agresión del Estado en contra de nosotras- manifestada de manera especial en el desmantelamiento de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres- ha avivado el movimiento de mujeres de la Isla y logró hacerlo más amplio, diverso e inclusivo. Desde finales del 2007, bajo el nombre de Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico, organizaciones de mujeres, feministas y otros sectores solidarios con los derechos humanos de las mujeres, han asumido la voz y la acción para denunciar, proponer y promover acciones que vindiquen y adelanten la equidad para las mujeres. Ya no hablamos “las feministas” sino “las mujeres”, y cuando lo hacemos, se nos escucha. La organización del sector de las mujeres no es nueva y en Puerto Rico existe una tradición organizativa que por décadas ha demostrado tener la capacidad de adelantarse a los tiempos y lograr cosas que parecían imposibles.

Aún antes de las elecciones del 2008, el MAMPR fue uno de los grupos que con más claridad advirtió al país acerca del maridaje entre Iglesia y Estado que proponía el Partido Nuevo Progresista (PNP). A pesar de las advertencias del MAMPR en medios públicos y cibernéticos, el PNP ganó de forma abrumadora las elecciones, teniendo como una de sus primeras acciones la creación de una Oficina de Iniciativas Comunitarias y de Base de Fe que dirige una “pastor” llamado Aníbal Heredia y quien ha sido un ferviente promotor de una visión teocrática de gobierno.

La tradición de lucha del movimiento de mujeres en la Isla, encarnada a través del MAMPR y sus principios de equidad, ha florecido y se ha integrado exitosamente a movimientos y acciones políticas como la manifestación en contra de la Homofobia en mayo, la Asamblea Nacional del 5 de junio, la Parada Orgullo Arcoiris en ese mismo mes, el Paro Nacional en octubre, el piquete nocturno frente a la Fortaleza y las Musas Desprovistas frente a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres.

Por su parte, ¿qué esperar del gobierno este 25 de noviembre? ¿Con cuántas actividades plagadas de hipocresía conmemorará nuestro gobierno el Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres? ¿Cuánto más simplificará el asunto de la violencia por razón de género para invisibilizarlo y poder pasar a otros puntos de la agenda nacional que les resultan más amenos y menos amenazantes? Su decadencia no nos sorprende y muy al contrario nos reafirma en la idea de que como movimiento político, el movimiento de mujeres tiene mucho que aportar al presente y al futuro nacional. Ya no esperamos nada del Estado. Apostamos todo al país y a su gente. Como dije al principio, estamos de pie y resistiendo, pero además, dispuestas a embestir para lograr avanzar. Como muy bien dice un querido amigo, la equidad es inevitable.

11.11.09

Los impostores

Publicada en El Nuevo Día
11 de noviembre de 2009

Estamos en la era de los impostores. Los tenemos en el gobierno presentándose como salvadores de la economía, en el sector privado y la banca apropiándose del lenguaje de las organizaciones comunitarias pero actuando para su propio lucro y ahora en el tercer sector con una invasión de oportunistas que usan la estructura legal de las corporaciones sin fines de lucro para adelantar agendas ajenas a los derechos humanos de los sectores vulnerables y excluidos de nuestro país.

La definición amplia de impostores incluye palabras como mentirosos, santurrones, estafadores, hipócritas, imitadores e intrusos. Todas estas palabras describen a quienes hoy en día se apropian del país, de sus instituciones y de sus luchas comunitarias y sociales.

Un ejemplo muy cercano de este esquema de estafa nacional lo tenemos esta semana con el llamado Primer Congreso del Tercer Sector. El mismo está organizado desde la Oficina de Iniciativas de Base de Fe de la Fortaleza. La misma oficina que es liderada por Aníbal Heredia, quien se ha caracterizado por la promoción de valores fundamentalistas que atentan contra nuestros derechos humanos.

No podemos desvincular este “Congreso” de todo el andamiaje gubernamental que actualmente está desmantelando iniciativas comunitarias exitosas como el Fideicomiso del Caño Martín Peña y oficinas de gobierno que daban espacio para la participación ciudadana como la Oficina de Comunidades Especiales y la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. Por un lado desmantelan las comunidades y los esfuerzos de apoderamiento civil y por el otro levantan y promueven un nuevo “tercer sector” afín a sus valores teocráticos y de ultraderecha que atentan contra el bienestar común.

Para que un impostor triunfe, tiene que haber alguien dispuesto a dejarse engañar. ¿Se dejarán engañar o comprar por unas cuantas monedas las organizaciones sin fines de lucro que por años han dado un servicio honesto al país? ¿Validaremos con nuestra presencia y recursos los intentos de usurpación del gobierno y sus cómplices? ¿Se dejará engañar el resto del país? Es hora de trazar una línea vertical y limpia entre quienes abrazan la justicia ante cualquier circunstancia y los que se rinden ante un poder que no vacila en doblegar a quienes le demuestran temor.

14.10.09

¿Quién le teme a un muerto? Vamos pa'l Paro Nacional




Un día antes del Paro Nacional es importante que reflexionemos sobre el momento que vive el país.

Hemos estado sufriendo las agresiones continuas de un gobierno caracterizado por la violencia sicológica e ideológica. Todavía hoy, ese mismo gobierno menosprecia nuestra inteligencia y cree que somos un pueblo manipulable a través del miedo y del individualismo. Por eso, han hablado de terrorismo, de independentismo, de minorías supuestamente violentas y malintecionadas. Están apelando a prejuicios que en el pasado le han servido para hacernos creer que el pueblo carece de poder y que el gobierno de turno es la única entidad con la inteligencia suficiente para tomar decisiones a nombre de todas y todos. Quieren que nos miremos unos a otras con sospecha y que nos atrincheremos en causas fragmentadas para que abortemos un movimiento democrático sin precedentes en nuestra historia.

Pero aquí, lo único que acaba de morir es la idea de que el gobierno es infalible. También acaba de morir la concepción de que ese gobierno nos representa y nos sirve. Estamos hablando del muerto más impresionante de este siglo. Con esa muerte, sólo nos queda la democracia participativa que no le teme al estado. Porque, ¿quién le teme a un muerto? Estamos ante un muerto que aún no se ha reconocido como tal y que está dando sus últimos aletazos de desesperación para detenernos. Es sólo un fantasma opresivo al que hay pasar por el lado fijando nuestra mirada en la equidad y la justicia que están vivas y necesitando nuestra acción solidaria.

Mañana, el éxito del Paro Nacional depende de todas y todos. No sólo se trata de empleadas y empleados públicos. El país entero está en riesgo de perder derechos fundamentales. Así, que al parar, estamos afirmando nuestro compromiso con las víctimas de la violencia, con las comunidades sumidas en la pobreza, con la educación de nuestras niñas y niños, con el acceso a educación superior para nuestros jóvenes, con los servicios a personas viejas, con impedimentos, mujeres, veteranos y pacientes, con el derecho a la salud, con el derecho al trabajo… estamos afirmando nuestro compromiso con el amor al prójimo por encima de las diferencias y a pesar de las desigualdades que nos han dividido hasta ahora.

¿Quién le teme a un muerto? Eso es cosa de niños, y nuestro pueblo acaba de alcanzar su adultez. Por eso mañana, con valor, esperanza y amor marcharemos todo Puerto Rico por Puerto Rico y las mujeres, seremos las primeras en hacerlo… por nosotras, por nuestras familias, por el país.

19.8.09

No es lo mismo una sospecha que saberlo de verdad


Amárilis Pagán Jiménez


No es lo mismo una sospecha que saberlo de verdad. Al menos, así dice una canción de uno de mis grupos favoritos. En el caso del nombramiento y confirmación de la Procuradora de las Mujeres, esa premisa define muchas cosas. No es lo mismo sospechar que está comprometida con el bienestar de las mujeres de la Isla que saberlo de verdad. Para evaluar un nombramiento de esta índole, el criterio no puede ser el de la sospecha, sino el de la verdad clara y vertical capaz de hacer frente a quienes atentan en contra de los valores de la equidad y la justicia.

Lamentablemente, la Procuradora designada debe estar sospechando que una palabra dicha a destiempo puede provocar que el Senado la cuelgue y para evitar saberlo de verdad prefiere silenciarse o contestar con evasivas. ¿Podrá mantener ese silencio en las vistas de confirmación? ¿Cuán real es una democracia en la cual la defensa de los derechos humanos se penaliza desde un púlpito legislativo? Sé, más allá de toda sospecha, que el estado laico que nos venden ya ha sido comprado- y no por laico- desde hace rato por quienes han podido pagarlo con promesas de votos y con dinero ganado a expensas de nuestro futuro.

¿Qué debemos hacer las mujeres ante la sospecha de que la Procuraduría de las Mujeres está en riesgo de perder su esencia? Nada más y nada menos que exigir la verdad a quien le corresponde revelarla. En este caso, a la nueva Procuradora designada le corresponde decir cuán comprometida está con la permanencia y defensa de la oficina ante las amenazas de consolidar las procuradurías. También debe demostrar que es capaz de ejercer un criterio independiente a la hora de analizar las situaciones de las mujeres de la Isla y que no estará a expensas de las presiones que ya intentan ejercer sobre ella los grupos fundamentalistas que se niegan a reconocer los derechos humanos de todas las mujeres de esta Isla.

“No es saberlo de verdad, lo mismo que una sospecha” dice la canción. Las mujeres queremos la verdad pues con ella en mano, sabremos cómo actuar.

18.8.09

Educadas y corteses

Así parece que quieren a las mujeres de este país. Por eso, nos encontramos en estos días en medio de un proceso de confirmación de la nueva Procuradora de las Mujeres en el que una pared de cortesía oculta un mar de controversias que podrían llevarse de frente ese nombramiento y unas cuantas cosas más.

¿A quién debemos tanta cortesía? A nada que esté por encima de la verdad. Necesitamos saber en qué valores e ideas se posiciona la nueva Procuradora de las Mujeres pues sabiendo dónde está ella, sabremos dónde están los que la apoyan y los que la rechazan.

Muchas mujeres sabemos dónde estamos nosotras. Lo sabemos y lo decimos desde la honestidad y desde la certeza de que la equidad sólo se logra trabajando por ella a tiempo completo... desde cada acto, palabra y gesto. Desde una verdad y compromiso con la justicia.

12.6.09

La pobreza se muda

Publicada en Voces, El Nuevo Día12 de junio de 2009http://www.elnuevodia.com/columna/579862/

¿Cuántas veces hemos visto una mudanza en un barrio pobre? Yo he visto varias, y con ellas toda una caravana de privaciones que se manifiestan en muebles destartalados, escasez de ropa y el deterioro de quienes cargan su pobreza en carros de compra o sobre sus propios pies.

La pobreza es más que carecer de un ingreso, es estar al margen de una vida plena y vivir múltiples privaciones que a la larga deshumanizan a quien la vive y a quien la tolera. Por eso, en Puerto Rico, no podemos tolerar la pobreza.

La pobreza que se muda a diario de alguna casita pobre, o la que se mueve en la mochila de una persona sin hogar no es la única pobreza que se vive en esta Isla. La inequidad la multiplica y la muda a otros espacios que hasta ahora creíamos a salvo de ella.

Mientras el planeta trata de erradicar la inequidad y la pobreza fomentando la participación democrática, en Puerto Rico sólo se consulta y escucha a quienes tienen poder económico o son lo suficientemente sumisos como para callar ante las injusticias que se cometen mientras. Se excluye al liderazgo comunitario y civil de la toma de decisiones.

Mientras en las Naciones Unidas se reconocen los derechos económicos, sociales y culturales como derechos humanos y pilares en la lucha contra la pobreza, nuestro gobierno insiste en privar de acceso a servicios de vivienda, salud, educación y trabajo a miles de puertorriqueñas y puertorriqueños.

Mientras a nivel internacional el tema de equidad se convierte en una meta concreta y central en las agendas contra la pobreza, nuestro gobierno sigue excluyendo, discriminando y privando a los pobres, las mujeres, la comunidad LGBT, los/as trabajadoras/es y nuestras comunidades del reconocimiento de su humanidad plena, digna e íntegra.

Un gobierno que muda la pobreza y la esconde bajo la alfombra, que acrecienta la inequidad y avala el discrimen, que se rige desde preceptos religiosos y con ello excluye a quienes no piensan igual no es legítimo, no es nuestro gobierno, no nos representa y carece de poder sobre el pueblo.

Un gobierno como ese está llamado a desaparecer, y es deber de nosotras y nosotros, el pueblo, lograr el espacio de participación democrática que nos garantice el gobierno que necesitamos para que haya paz y justicia social para cada ser humano de esta Isla.

Es hora de tener miedo

Si todavía no sienten miedo con lo que estamos viendo en Puerto Rico y el planeta, están tarde. La violencia económica y política que ya est...